El escenario del Teatro Alhambra recibe los próximos 10 y 11 de abril la nueva creación de Jan Lauwers, fundador de la compañía Needcompany. Bajo el título Un sublime error, la propuesta se presenta como una de las piezas más íntimas del creador europeo, con interpretación del actor Gonzalo Cunill y dramaturgia de Elke Janssens.
Las entradas tienen un precio general de 20 euros y 18 euros en venta anticipada y podrán adquirirse en los canales habituales de venta del teatro.
El regreso de Jan Lauwers
La última vez que el público pudo ver una producción de Needcompany en este escenario fue con Billy’s Violence (2021), dirigida por Victor Afung Lauwers, hijo del fundador, con música de Maarten Seghers. Ahora es el propio Jan Lauwers quien retoma la dirección y la escritura en un montaje que se aleja de las grandes producciones corales para centrarse en un formato más desnudo y confesional.
Considerado una figura imprescindible del teatro europeo de las últimas décadas, Lauwers plantea en esta ocasión una reflexión personal que oscila entre el ajuste de cuentas, la memoria y la autoexploración artística.
Un retrato sobre la amistad y la vulnerabilidad
Un sublime error gira en torno a la amistad como eje central. A través de tres retratos que dialogan con personajes masculinos presentes en obras anteriores del autor, la pieza construye un autorretrato ambiguo y honesto. Según el propio Lauwers, cada texto que ha escrito es, en el fondo, una forma de mirarse a sí mismo mientras intenta abordar las grandes historias de su tiempo.
La obra indaga en la fragilidad del creador, en la imposibilidad de mantenerse distante o “frío como el hielo” ante el acto artístico y en la necesidad de afecto y compañía. Lejos de presentarse como un gesto de autocomplacencia, el montaje reivindica la sonrisa —incluso en la desesperación— como una forma de resistencia y de defensa de la humanidad.
Gonzalo Cunill, cómplice escénico
El intérprete Gonzalo Cunill encarna este nuevo trabajo en solitario, dando vida a un hombre ligeramente desubicado que observa el mundo con asombro y desconcierto. Lauwers ha reconocido que escribió el texto imaginando al actor presente en el proceso creativo, convirtiéndolo en cómplice y pieza fundamental de la propuesta.
Con Un sublime error, Jan Lauwers propone un ejercicio escénico sincero y contenido que dialoga con su trayectoria y convierte la amistad en el verdadero motor de la creación artística.
El resultado es un espectáculo que combina confesión, memoria y reflexión artística, en el que el creador asume aciertos y errores de una vida dedicada al teatro.

