¿Quién decide que es justo? ¿Quién pone los límites cuando la fuerza habla más alto que la razón? Nada es justo si no es humano.
Exijamos a nuestros políticos para que tomen conciencia de que están al servicio del pueblo.
Convicciones reales y libertad individual.
Hay que cambiar con urgencia nuestro sistema de gobierno.
¿Dónde están nuestras libertades, nuestros derechos y deberes?.
«Sufre daño el que permanece en su propio engaño e ignorancia».
La estupidez social acabará con nuestra civilización.
Envidias y odios que desuelan el alma de la humanidad: el perdón es un regalo.
La decrepitud de nuestra civilización.
La sinrazón y la impotencia se apoderan de nuestra sociedad: el drama de la inmigración.
El deterioro de nuestro discernimiento cotidiano.
Me quedo perplejo al observar diariamente la situación que vivimos en nuestro planeta. Entre las guerras, desastres ecológicos, hambrunas… debido a egoísmos e intereses particulares.
Ante la fuerza, imposición, sinrazón, mentiras, envidias, manipulación, odio, venganzas y acosos, respondemos con sumisión, conformismo, desánimo, apatía, consentimiento, resignación, que hacen a los ciudadanos perder todos los derechos, ante las atrocidades y horrores que se están perpetrando cada día en cualquier rincón de nuestro mundo.
Los medios son el principal instrumento, la manipulación mediática es peligrosísima, porque moldea generaciones enteras sin que nadie note el cambio.
El hombre puede ser débil pero el ánimo nunca muere, la verdad siempre hay que defenderla. Los medios son el principal instrumento, la manipulación mediática es peligrosísima, porque moldea generaciones enteras sin que nadie note el cambio. ¡Ojo con todo lo que nos acontece en nuestra sociedad!
¿Por qué no actuamos todos juntos para buscar el bien y la verdad?
¿Por qué se debilita nuestra democracia?
Reflexionemos y no nos dejemos influenciar por la manipulación y el engaño en los medios y en las redes sociales.
Memoria histórica de la corrupción en España: ¿hasta cuándo seguiremos con las corruptelas?

