Subscribe to Updates
Get the latest creative news from FooBar about art, design and business.
Información y opinión sobre:
Nani Castañeda (Granada, 1974) es escritor, gestor cultural y músico. Batería y cofundador de Niños Mutantes, uno de los grupos más influyentes del pop alternativo español, narra en 'Mutante, por la gracia de Dios' (Chelsea, 2015) sus veinte años al frente de la escena granadina, con un estilo marcado por la crítica punzante, el humor y el cariño hacia su ciudad. También dirigió proyectos culturales como la Feria del Libro de Granada y el festival OLA Granada, impulsando el talento emergente local. En el ámbito literario, ha participado en antologías y colaborado con iniciativas colectivas, como la antología navideña 'Mientras siga nevando' (2021) y el ensayo 'Indilogía. Una antología de la música alternativa española' (Aguilar, 2025). Su obra literaria conecta música, memoria y cultura urbana, con un tono cercano y reflexivo, y mantiene vivo el pulso creativo de Granada. Vive a caballo entre España y África, donde reside su familia.
Me gusta meterme con las cajas de ritmo ochenteras, siempre y cuando no sean las de Michael Jackson. Como por ejemplo la de Wanna be Startin Something, la canción que abre el que seguramente es el mejor disco de la década de los 80, si no uno de los más grandes de la música quitando desde Maurice Ravel y Manuel de Falla para atrás. Vamos, lo que viene siendo el pop. Canción la de apertura, por cierto, que no acaba nunca, ni falta que hace. Puedes quedarte bailando funk y soul con Michael hasta el infinito. Un Michael bello, joven y divertido…
Tras más de diez columnas es increíble que todavía no haya hablado de ellos y, más aún, que ni siquiera los haya mencionado en ninguna. Una anomalía que voy a solucionar ahora mismo: Pixies, como sabéis los que me queréis, SON DIOS. No hay más. Es verdad que lo fueron solo hasta su quinto disco, Trompe le monde; luego ya ni me he molestado en escuchar mucho. Algunas cosas chulas tienen desde que decidieron volver a los escenarios y sacar discos de vez en cuando, pero no es lo mismo, y aunque esta frase sea horrible, en este caso me…
Siempre me ha vuelto loco la guitarrilla acústica con la que comienza este disco, la guitarrilla de Mar adentro. Es como una acústica con un efecto flanger o algo parecido, una cosa muy moderna en el 86, muy usada por The Cure y otros en la época, y que poco después nos hartamos de usar nosotros durante unos cuantos años hasta que nos hartamos. Del efecto en cuestión, no de los Cure. Y como habréis adivinado —y he avisado varias veces—, ya hemos llegado al disco que quería mi amiga Celia. Y es que todo mola en El mar no cesa, aunque solo lo sepamos tú y…
Hoy en día me da un poco de vergüenza ajena OK Computer, lo reconozco, pero para saber por qué, vas a tener que seguir leyendo este artículo. Radiohead nos volvió locos a muchos en 1997 con este —maravilloso— disco, tanto que, en una de sus habituales genialidades, Andrés mutante López llamaba —y sigue llamando— a nuestro El sol de invierno el Ok Compae de Graná, apodo con el que hemos reído largamente atravesando España una y otra vez. ¿Es genial o no? Y tiene toda la razón, porque abundan los pasajes e imitaciones claras a lo Radiohead en ese disco…
Desafiando al solDesafiando al marDesafi – án – do – te – e Cuando recordé este disco en el artículo sobre The Cure sabía que era uno de los que tenía que escribir. Al escucharlo ahora me he dado cuenta de lo que me gusta La Dama se Esconde y de lo que supusieron para mí cuando tenía catorce y quince años. Difícil de explicar: me parecían tan poéticas y utópicamente guerreras cada una de sus letras que Nacho Goberna e Ignacio Valencia se convirtieron en mis elfos personales. Los guapos, rubios y altos de Tolkien, no los chungos de Olvidado rey Gudú. Por cierto, poco caso se…
Cuando a veces no sé qué escuchar, me canso de mis listas o se me ha roto el reproductor de vinilo, me voy al “This Is” de Arcade Fire en Spotify y me reconcilio con el universo, porque los de Canadá tienen un sinfín de canciones buenas y tres malas que no salen nunca en esa lista —o será que mi móvil es muy listo, no sé—. Y sí, hoy voy a hablaros de Arcade Fire. El problema es que no sé de qué disco hablar, porque, abundando en la repelencia, tampoco tienen ninguno flojo. Pero al final he decidido quedarme con el primero,…
Agila es un disco tan raro y tiene unos saxos y unas trompetas tan horteras que es un milagro que mole tanto —no se asusten sus acérrimos seguidores, que esto va a acabar bien—. No se quedan atrás los cambios de ritmo, tempo, guitarras y punteos inacabables de guitarras distorsionadas. Tampoco sus momentos metal ni los parecidos más que razonables con Leño, Rosendo, Kiko Veneno, Barricada y Pata Negra. Hasta un poco de Triana y Camarón. Y por encima de todo, Robe Iniesta con sus letras locas, su voz rota —ni siquiera es bonita ni canta bien— y cierto regusto…
Estaba yo debatiendo con mi amigo Ángel cuál es el mejor disco de The Cure y, claro, es un debate sin solución y una pregunta sin respuesta. Pero convinimos ambos en que el álbum que nos marcó a nosotros allá por el 92/93 fue Wish, más underground y menos comentado en los anales de la crónica musical, así que ¿para qué vamos a elegir Disintegration? Nos quedamos con este precioso vinilo rojo de los del señor Smith. Y no os vais a arrepentir, porque un disco que empieza con ese bajo y ese redoble imposible de batería —Open— va a…
Cuando escribía mi libro Indilogía. Una antología de la música alternativa española decidí no incluir en él artistas y bandas a partir de 2020, para dejar respirar a la nueva e interesante generación de músicos que abanderan ahora mismo el movimiento —eso del indie— y porque antologar a grupos con un disco o disco y medio es bastante absurdo. Pues bien, hoy voy a hacer lo contrario y, donde dije Diego… Pero es por una buena causa y, sobre todo, por un buen disco: Alcalá Norte, de —adivinen— Alcalá Norte. Vi hace unos días una crónica/post de mi querido Fernando…
Midlake son unos señores de Texas con pinta de ser otros señores de Minnesota —échenle un ojo a la portada de este disco y verán—. Bueno, en esta portada parecen más bien unos señores extraterrestres que quieren ser señores de Minnesota… Pero el caso es que, cuando escucho The Trials of Van Occupanther (2006), me entran ganas de llorar como si fueran del mismísimo Realejo. Quiero decir que me llegan a la patata como si los conociera de toda la vida. ¿Por qué? Pues no tengo ni idea, pero así es. Debí descubrir este álbum en 2007 o 2008 y sigo atrapado…









