El delegado del Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada, Antonio Granados, ha presentado este lunes 4 de agosto en La Herradura, la nueva campaña de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) para prevenir ahogamientos y accidentes en el medio acuático durante este verano, bajo el lema ‘Ojo con el agua’, que se difundirá a través de televisión, radio, prensa y redes sociales.
Una herramienta para salvar vidas
Granados ha destacado en rueda de prensa, acompañado por el alcalde de Almuñécar (Granada), Juan José Ruiz, la importancia de esta campaña, que ha definido como “una potente herramienta que ayudará a concienciar, informar y, en definitiva, salvar vidas”.
El año pasado, un total de 102 personas fallecieron ahogadas en Andalucía, de ellas siete en la provincia de Granada, dos en playas y cinco en piscinas u otras acumulaciones de agua, según ha informado el delegado del Gobierno andaluz.
El 112 coordinó en 2024 un total de 402 rescates en playas, mar, piscinas y aguas interiores de Andalucía, lo que supone un 3% más que en 2023, mientras que en lo que llevamos de 2025 se han registrado ya 169 rescates, de los cuales 89 han ocurrido en playas.
«Nadie debe confiarse»
Así, ha instado a que nadie se confíe y ha señalado que, a veces, puede ser una corriente de agua, una zambullida, el cansancio, o un simple momento mirando el móvil mientras se bañan los más pequeños, lo que puede convertir una jornada en tragedia.
Frente a este escenario, Granados ha subrayado que cada uno de nosotros puede contribuir a que este verano sea el más seguro de nuestras vidas, y ha incidido en que desde la Junta de Andalucía están convencidos de que merece la pena invertir en seguridad, en información y en autoprotección, aunque ha recordado que los andaluces y visitantes son el eslabón más importante.
Ha explicado que la EMA pone a disposición de la ciudadanía una guía para prevenir riesgos en el medio acuático, así como la aplicación para teléfonos móviles y tablets ‘Catálogo de Playas’, que ofrece información sobre la ubicación de los puestos de socorro, torres de vigilancia, canales náuticos o puntos de reunión ante posibles tsunamis.
La app cuenta con un asistente virtual que puede guiar al usuario hasta la playa o punto de referencia sobre el que quiera consultar. Todos estos recursos están disponibles a través de la Plataforma de Emergencias para la Ciudadanía, estrenada por la EMA a principios del mes de junio.
Seguridad en zonas de baño
Durante su intervención, el delegado ha recordado algunos consejos esenciales para disfrutar de las zonas de baño con seguridad. Ha subrayado que elegir zonas vigiladas y respetar el color de las banderas resulta clave a la hora de prevenir incidencias, y que bañarse acompañado y en horas y zonas con vigilancia es la opción más segura.
Por su parte, el alcalde ha agradecido al delegado esta iniciativa para intentar evitar desgracias en el litoral sexitano, y ha recordado que Almuñécar-La Herradura cuenta con más de 26 kilómetros de costa. Además, ha señalado que este año se ha iniciado ya el servicio de vigilancia entre las medidas previstas para garantizar playas seguras.
Riesgos de zambullidas y corrientes
Las zambullidas siguen siendo la tercera causa de lesión medular en España entre jóvenes de 15 a 25 años, por lo que la EMA recomienda evitarlas, ya sean de cabeza o a bomba, especialmente en espacios cuya profundidad se desconozca o con escasa visibilidad.
Granados ha explicado que, tras las lluvias del pasado invierno, los ríos y balsas acumulan mucho material de arrastre, por lo que es necesario extremar la precaución incluso en aquellos lugares que se conozcan bien, debido a los cambios en los sedimentos.
En la playa, ha insistido en estar atentos a las condiciones del oleaje, mareas y corrientes, no salir nunca de la zona de baño ni adentrarse solo en el mar, y nadar siempre en paralelo a la orilla para facilitar la salida en caso necesario.
Las corrientes de retorno o resaca suponen una amenaza importante incluso para nadadores experimentados. Se distinguen por aparecer como un canal estrecho donde el oleaje es menor o inexistente.
Granados ha advertido que debemos desconfiar de esas zonas aparentemente tranquilas dentro de la misma playa, y que, en caso de ser arrastrados por una corriente, es fundamental mantener la calma, hacer señales de auxilio, no nadar contra la corriente, sino en paralelo a la orilla y, una vez fuera, dirigirse directamente a tierra firme.
Evitar el choque térmico y actuar con responsabilidad
El delegado ha advertido sobre el riesgo de los choques térmicos y ha recomendado no bañarse inmediatamente después de comer o beber en exceso, hacer ejercicio o haber consumido alcohol u otras sustancias.
Si dentro del agua se experimentan escalofríos, vértigo, zumbidos en los oídos, mareo o malestar, lo mejor es salir inmediatamente del agua. En caso de emergencia, se debe llamar al 112. Además, ha recordado que no se debe sobrevalorar la condición física: es mejor no arriesgarse ni ponerse en peligro.
Normas también para aguas interiores y piscinas
En aguas interiores como ríos, pantanos, piscinas naturales, pozas o playas fluviales, es necesario respetar las señales y advertencias, no bañarse solo, seguir las recomendaciones de los socorristas y comprobar que hay cobertura telefónica para realizar una llamada de emergencia si fuera necesario.
En las piscinas, la instalación de barreras físicas y la vigilancia del acceso a las zonas de agua reduce el riesgo de ahogamiento. También hay que evitar correr por los bordes y mirar antes de tirarse al agua para prevenir accidentes con otros bañistas.
Atención constante a los más pequeños
Colchonetas, flotadores e hinchables pueden generar una falsa sensación de seguridad y suelen alejarse de la orilla sin que apenas se note. “Ningún dispositivo de seguridad puede sustituir la supervisión de un adulto”, ha recalcado Granados, quien ha valorado la importancia de enseñar a los más pequeños a nadar cuanto antes y, mientras tanto, enseñarles a flotar y mantenerse a salvo.
Ha insistido en que los niños deben estar siempre bajo vigilancia. Establecer turnos entre adultos responsables, mirar al menor al menos cada diez segundos y situarse en un punto desde el que se pueda llegar a él en menos de veinte segundos en caso de necesidad son claves para garantizar su seguridad.
También ha recomendado alejar juguetes de la orilla para evitar distracciones o caídas, e instalar vallas, cobertores y alarmas en piscinas privadas cuando hay bebés o menores en la vivienda.

