La Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha declarado la jubilación del magistrado Emilio Calatayud, el juez de Granada que se dio a conocer por sus sentencias ejemplarizantes a los menores, orientadas a favorecer su reinserción con trabajos sociales.
Con fecha de este lunes, 21 de julio, y en su apartado de nombramientos, situaciones e incidencias, el Boletín Oficial del Estado (BOE), consultado por Europa Press, ha publicado el acuerdo de 15 de este mes del CGPJ, firmado por su presidenta, Isabel Perelló, para la declaración de jubilación «por incapacidad permanente para el servicio, en el grado de absoluta» de Calatayud, «con los derechos pasivos que le correspondan por dicha causa».
El pasado mes de febrero, Calatayud participaba en una actividad organizada por la Asociación Salud Mental Ciudad Real, su localidad natal, en la que contó con un importante respaldo del público, que prácticamente llenó el Paraninfo Luis Arroyo.
Basándose en su experiencia de décadas, advirtió que cada vez hay más jóvenes con problemas de salud mental, lo que afecta muy seriamente a sus familias. Durante su intervención, puso especial atención en los padres, madres y familiares de jóvenes con problemas de salud mental, «que muchas veces son víctimas de estas personas».
«Tengo casos en los que han sido maltratados por los menores, se abusa mucho de ellos. Los niños son crueles, aquí estamos todos, es la tribu, y los niños son niños, no son adultos, y tienen que vivir como niños, pero les estamos quitando la infancia y la adolescencia». Una situación de la que el juez de Menores, ahora jubilado, responsabilizó a «los padres, los colegios, la sociedad y los políticos, que tienen que legislar leyes coherentes», informa EP.
En noviembre de 2020, en plena pandemia de coronavirus, el que ha sido titular del Juzgado de Menores 1 de Granada se convertía en protagonista de una campaña institucional del Ayuntamiento de la capital granadina e Inagra. Bajo el lema ‘seamos ejemplares’, se buscaba concienciar a los granadinos para conseguir una mayor limpieza de la ciudad. Entonces declaró que «todos podemos cometer errores y corregir nuestra conducta, pero el que la hace la paga» y apeló a la conciencia medioambiental de los jóvenes para cuidar las calles y mobiliario público, así como para fomentar el respeto en sus relaciones.

