El fútbol sala granadino encara un fin de semana importante en la lucha por la permanencia del Granada FS en sus respectivas categorías, con compromisos clave para el Sima y el Fundación UAPO.
En Jumilla, el Sima recupera este sábado un partido aplazado por el tren de borrascas de febrero, ahora reubicado en pleno parón liguero por la disputa de la Copa de España. Un duelo directo por la permanencia ante un rival que tampoco atraviesa su mejor momento. El conjunto murciano, pese a su potencial ofensivo —con nombres propios como Kike García sosteniendo el gol—, llega tocado tras varias derrotas recientes.
No llega en mejor dinámica el equipo de Nano Calvache. Los rojiblancos han visto cómo una permanencia que parecía encarrilada se ha ido enredando jornada a jornada, con solo dos puntos sumados de los últimos doce posibles. El empate del pasado fin de semana no alivió del todo las dudas, y ahora toca dar un paso al frente en una de las salidas más exigentes del calendario.
El primer entrenador del Sima espera una buena versión de los suyos en una de las salidas más difíciles del año: «Jumilla suele meter más de mil personas en su pabellón y cuentan cada partido como locales como victoria. Si queremos rascar algo, tenemos que ir con una mentalidad competitiva y mejorar nuestras sensaciones de los últimos partidos. Tenemos que dar un paso adelante»
El Femenino
Mientras, el domingo trasladará el foco hasta Madrid, donde el Fundación UAPO Granada FS Femenino afronta un escenario radicalmente distinto, pero con la misma urgencia de fondo. En el pabellón Jorge Garbajosa espera un Torrejón que se aferra a la categoría como a una última bala. Para las locales, el partido es una final. Para las granadinas, una oportunidad de oro.
El conjunto dirigido por Rafa Romero no atraviesa su mejor momento, condicionado además por un mes lejos de su pista habitual que ha pesado más de la cuenta. Sin embargo, la ecuación es sencilla: una victoria permitiría abrir una brecha prácticamente definitiva con el descenso y dejar la permanencia virtualmente sellada, ya que se quedarían a 16 puntos con 18 por disputarse. Enfrente, un rival con problemas de gol pero en ligera mejoría, que jugará con la urgencia de quien no tiene margen.
El técnico comentó que espera volver de Madrid con los deberes hechos: «Nos jugamos poco, pero si ganamos allí condenaríamos al Torrejón al descenso y nosotros estaríamos prácticamente salvados. Aún así, tenemos que cambiar nuestra imagen y ser más eficaces, con más capacidad para finalizar».

