El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha tomado conocimiento de la Orden por la que se aprueban las bases reguladoras para la concesión de incentivos para el uso eficiente de la energía en Andalucía (INEA). Con un presupuesto de 160,2 millones de euros, cofinanciado por el Programa de Andalucía Feder 2021-2027, estas ayudas serán gestionadas por la Consejería de Industria, Energía y Minas, a través de la Agencia Andaluza de la Energía.
De este presupuesto global, 44,6 millones de euros están dirigidos a las empresas, con especial foco en la cadena agroalimentaria, para contribuir al incremento de la competitividad del sector empresarial andaluz mediante la reducción de su factura energética y de las emisiones de CO2. Para ello, contarán con ayudas para mejorar la envolvente térmica de sus edificios y sus instalaciones de climatización, agua caliente sanitaria e iluminación, siempre que mejoren la calificación energética del edificio y se reduzca en, al menos, un 20% el consumo de energía primaria no renovable.
También habrá incentivos para aumentar la eficiencia energética de sus procesos productivos e instalaciones, subvencionándose la renovación de equipos y tecnologías por otras de una mayor eficiencia, la mejora del diseño de procesos (incluyendo el transporte interno de materias primas y productos, equipos e instalaciones para facilitar la recuperación de calor para producción de energía térmica y/o eléctrica), o la implementación o mejora de sistemas de gestión energética. Estas acciones deben ir encaminadas a reducir el consumo de energía primaria de los procesos sobre los que se realice la actuación subvencionada en, al menos, un 10%, para ser susceptibles de incentivo, según informa la Junta en un comunicado recogido por GRXActualidad.
Con el objetivo de incrementar el uso de energías renovables en edificios y procesos productivos, las empresas dispondrán de incentivos para la incorporación de instalaciones y equipos nuevos que usen energía solar térmica, biomasa, biogás y otros gases renovables que provengan de la biomasa, así como la aerotermia, hidrotermia y geotermia; además de instalaciones renovables de autoconsumo eléctrico, fotovoltaico o eólico, con o sin almacenamiento.
El uso eficiente de la energía pasa también por la expansión de las redes inteligentes y el impulso al acceso a las infraestructuras de recarga para vehículos. Por ello, el programa 3, centrado en redes y sistemas inteligentes y dotado con 12,7 millones de euros, apoyará la inversión de las empresas en actuaciones para la digitalización y mejora de sus redes e infraestructuras eléctricas, como la incorporación de equipos o aplicaciones informáticas para una mejor gestión de la demanda de energía, elementos electrónicos de digitalización o equipos para centros de transformación eléctricos.
Junto con las empresas, también las entidades locales podrán demandar incentivos en este programa, con ayudas para sistemas de almacenamiento, así como para instalaciones de recarga de vehículos eléctricos a las que pueda acceder cualquier usuario y que estén localizadas en espacios urbanos o municipios de un área metropolitana.

