Izquierda Unida de Granada ha mostrado su apoyo a la manifestación convocada para este domingo, 9 de noviembre, a partir de las 12,00 horas desde los jardines del Triunfo «en defensa de la sanidad pública» en la provincia granadina, coincidiendo con otras movilizaciones similares en otros puntos del territorio provincial como Motril y del conjunto de la comunidad autónoma.
Es una cita ciudadana que «busca frenar el deterioro progresivo de la sanidad pública andaluza y reivindicar un sistema sanitario digno, universal y de calidad», según ha informado IU Granada en una nota de prensa este viernes.
Desde la organización se sigue subrayando que la situación sanitaria en la provincia «es insostenible tras años de recortes, privatizaciones encubiertas y una política que ha vaciado de recursos la atención primaria, saturando hospitales y alargando las listas de espera».
IU Granada insiste en que el modelo de gestión impulsado por el Gobierno andaluz ha favorecido a su parecer «los intereses privados en detrimento del servicio público, dejando a miles de personas sin una atención adecuada y deteriorando las condiciones laborales del personal sanitario».
La coordinadora provincial de IU, Mari Carmen Pérez, ha afirmado que «lo que está ocurriendo en la sanidad andaluza no es un problema puntual, sino el resultado de una estrategia planificada para debilitar lo público y abrir la puerta al negocio sanitario. Granada está sufriendo esa deriva con especial crudeza, y por eso llamamos a llenar las calles el 9 de noviembre para exigir que la salud vuelva a ser un derecho y no un privilegio».
La formación considera que las movilizaciones convocadas para este 9 de noviembre constituyen «una respuesta colectiva imprescindible para exigir al Gobierno andaluz un cambio de rumbo inmediato».
«La sanidad pública está en manos de la ciudadanía, y solo con la implicación social podremos detener su deterioro», ha concluido Pérez, quien ha llamado a participar masivamente en la manifestación para demostrar que «Granada no se resigna ante el abandono de sus servicios públicos esenciales».

