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Información y opinión sobre:
Granada, 1975. Periodista. Licenciado en Derecho por la UGR, Máster en protocolo. Concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada y Secretario Provincial de Cultura y Patrimonio por el PSOE de Granada.
Durante años creímos que el me too era una historia ajena. Una sacudida necesaria, sí, pero lejana. Algo que ocurría en Hollywood, en alfombras rojas, en un sector tan brillante como tóxico al que mirábamos con una mezcla de fascinación y distancia moral. Nos equivocábamos. No porque el problema haya “llegado” ahora a la política, sino porque siempre estuvo aquí y no quisimos verlo. El me too no nació en la cultura por casualidad. Surgió allí porque el mundo cultural reúne, de forma casi perfecta, todas las condiciones que hacen posible el abuso: jerarquías extremas, precariedad estructural, dependencia personal, culto…
España es uno de los países del mundo con un mayor (y mejor conservado) patrimonio histórico. Y ese patrimonio está tan imbricado en el trazado urbano de nuestras ciudades que, como en el caso de Granada, conforma barrios enteros apenas modificados durante cientos o miles de años, que se han mantenido vivos gracias a sus vecinas y vecinos: los mismos que, generación tras generación, han constituido la sangre de sus calles. Pero esos barrios se desangran; algunos lo han hecho ya. Lo que hasta hace nada eran entramados repletos de vida corren hoy el riesgo de convertirse en meros decorados, parques temáticos…
De vez en cuando aparece alguien que, tras recorrer medio mundo, regresa convencido de que puede explicarnos el nuestro. Esta semana tocó el turno a un periodista que decidió resumir la historia de Granada en un chiste mal contado. Qué milagro: quinientos años convertidos en ocurrencia de gala. Pero la cultura, por fortuna, no cabe en su guion ni en su aplauso fácil. Asistí la semana pasada a una gala organizada por un medio de comunicación. Entre los invitados estaba uno de sus periodistas estrella, un hombre visiblemente satisfecho de sí mismo que presumía de haber aprendido a contar lo…
Han levantado escenarios, escrito libros, compuesto músicas y gestionado espacios sin ocupar el centro del relato. Las creadoras han resistido al olvido y al ruido de la costumbre. Contra el silencio, siguen haciendo cultura. Escribe la escritora rumana Ioana Gruia en su debut como articulista en la revista Literal, Latin American Voices: “En el caso de las mujeres artistas o escritoras, disponer de un tiempo propio se vuelve a menudo un agotador encaje de bolillos, y la imposibilidad de conseguirlo se convierte en una fuente de frustración con dolorosos efectos en la vida y el arte o la escritura”. El…
Escribo este artículo pocas horas después de conocer que, en la calle Ángel Ganivet de mi ciudad, Granada, se están colocando unos palcos muy parecidos —o iguales— a los que se instalan cada Semana Santa para ver el paso de las hermandades por la carrera oficial. Pero en esta ocasión, al parecer, la causa no es tan magna ni tan tradicional. Parece que una carrera de karts provoca tal despliegue, y me quedo perplejo.No es un caso aislado. Cada cierto tiempo, nuestras ciudades ceden su espacio público a eventos que apenas dejan huella más allá del ruido y la incomodidad.…
Aún estallan en mis retinas las imágenes en las que los talibanes arrasaron con los budas de Bamiyán. Fue un mensaje claro, contundente, una consigna en el régimen que acabó con Afganistán enterrándola bajo toneladas de intolerancia, incultura y terror. También me hicieron sangrar los ojos aquellas otras imágenes en las que exaltados irrumpían en bibliotecas y museos iraquíes, ante la pasividad de las tropas invasoras de Estados Unidos. El colapso del régimen de Sadam Hussein trajo consigo la desaparición, la destrucción y el expolio de un patrimonio de valor excepcional. Herir el patrimonio allí donde nació la civilización nos…
Granada vuelve a mirar al futuro con un horizonte común: la capitalidad cultural europea en 2031. Más allá de la meta, lo que se plantea es un viaje colectivo que puede transformar la ciudad si sabemos construirla juntos. El ser humano es así: necesita metas, hitos, para avanzar en su devenir. Los objetivos son como ese motor cuya combustión nos activa y altera; nos brindan oportunidades que, trazadas como una meta, parecen más viables. Las ciudades, como construcciones humanas, no le van a la zaga. Recuérdese el mítico año 1992, momento que supuso la entrada de España en la modernidad:…






