Vecinos y vecinas de la avenida Cervantes se han reunido en la mañana de este lunes en la plaza del Carmen, frente a las puertas del Ayuntamiento, para manifestar su «firme rechazo» al proyecto de obras que el Consistorio prevé ejecutar en esta vía.
El Ayuntamiento, por su parte, ha rechazado algunas de las cuestiones planteadas y señala que «la actuación incrementa el número de plazas de aparcamiento, incrementa el número de árboles en la avenida, que es totalmente accesible a cualquier vivienda y al disfrute».
Durante la protesta, la presidenta de la asociación vecinal, Marisa de la Torre López, ha asegurado que van «a por todas». «No vamos a dar un paso atrás. Los árboles no se tocan», ha señalado, criticando que el plan perjudica gravemente al comercio local y altera la vida del barrio.
Los vecinos han advertido en un comunicado que «según estudios conocidos por la comunidad, la tala de los árboles podría aumentar hasta diez grados la temperatura en la avenida, lo que supondría un grave impacto en la calidad de vida de residentes, comercios y transeúntes». También han rechazado la eliminación del vial de servicio, «que consideran la principal causa del perjuicio al comercio local» y que «limita el acceso y la circulación vital para los negocios de la zona, muchos de ellos familiares y que llevan varias generaciones sirviendo al vecindario».
Además, el proyecto incluye un área de juegos que califican «de peligrosa, por su ubicación en medio del tráfico y su reducido tamaño, insuficiente para el uso infantil». Han criticado que esta propuesta «se presenta como excusa para justificar la intervención, cuando en el barrio ya existen zonas de juego que requieren mantenimiento y mejora».
Uno de los puntos que más «alarmante» les resulta a los vecinos es que, «según informes técnicos, en la zona de intervención existen materiales con amianto», y según han indicado en el comunicado, el abogado laboralista Salvador Soler, presente en el acto, ha anunciado que se ha interpuesto un recurso para paralizar la obra. Además, ha señalado que, junto con los vecinos, presentará una denuncia ante la Fiscalía, ya que este órgano «puede suspender el procedimiento y detener la obra de forma cautelar».
El concejal de Urbanismo, Enrique Catalina, ha negado que el proyecto en la avenida Cervantes suponga una tala masiva de árboles, señalando que «tenemos un informe técnico donde son once las especies que están afectadas con daños y veremos cuál es la solución, si una tala o una poda». También ha rechazado que se vayan a eliminar plazas de aparcamiento, asegurando que «al contrario, se habilitarán dos plazas más sobre las que actualmente tenemos en la avenida Cervantes, además de las que se van a habilitar en las calles colindantes», y ha subrayado que «siempre van a estar accesibles a las viviendas cualquier tipo de vehículo que quiera acceder por una emergencia».
Según ha explicado, la intervención pretende «hacer una avenida con una plataforma única, un acelerador más amplio, quitando los obstáculos que ahora mismo existen», incrementando plazas de aparcamiento y arbolado, así como dotando al barrio de un nuevo parque infantil. Catalina ha defendido que el proyecto responde a los pilares del Plan Municipal de Obras: «ganar espacio del peatón ampliando las aceras, poner masa forestal en calles donde no existe ni un solo árbol y hacer más accesibles las calles», adaptando cada vía a sus particularidades, informa EP.

