La Semana Santa de Granada vive este año una efeméride de especial significado: el centenario de la Federación de Cofradías. Cien años de historia que han marcado la evolución de las hermandades y cofradías de la ciudad, consolidando un modelo organizativo que ha permitido fortalecer la vida cofrade, coordinar esfuerzos y proyectar al exterior una de las tradiciones religiosas y culturales más arraigadas de la capital. En este siglo de andadura muchas circunstancias han marcado el devenir de la institución.
Para conmemorar esta fecha señalada y bajo el lema «Cor unum», la Federación ha diseñado un programa de actos, que abarcan un amplio espectro de actividades, y que mira tanto al pasado como al presente de las hermandades granadinas, evocando momentos históricos y subrayando el papel que las cofradías continúan desempeñando en la vida de la Iglesia y de la sociedad.
Uno de los momentos más significativos de esta programación ha sido el Vía Crucis extraordinario celebrado recientemente. La principal singularidad del acto fue que estuvo presidido por dos imágenes, el Santísimo Cristo de los Favores y Soledad de Nuestra Señora, un hecho poco habitual que buscaba rememorar el centenario del primer rezo en el Campo del Príncipe a las tres de la tarde de cada Viernes Santo, un episodio que quedó grabado en la memoria cofrade de la ciudad. Aquella iniciativa, que con el paso de las décadas se convertiría en una cita emblemática para los cofrades granadinos, fue recordada ahora con un gesto simbólico que unía pasado y presente.
A este acto se sumó la solemne eucaristía celebrada en la Catedral, uno de los momentos centrales de la conmemoración. Durante la homilía, el arzobispo monseñor Gil Tamayo dirigió un mensaje claro al mundo cofrade, recordando que las hermandades deben mantener su esencia espiritual y evitar lecturas ideológicas. En sus palabras, las cofradías están llamadas a ser espacios de fe, fraternidad y evangelización, alejados de divisiones que nada tienen que ver con su razón de ser.
El programa del centenario contempla además una ambiciosa iniciativa cultural y patrimonial, no exenta de polémica: la organización de una exposición en la Catedral en la que se pretende reunir algunos de los pasos más representativos de la Semana Santa granadina. Kerigma, que así se llama la muestra, se encuentra aún en fase de preparación, y aspira a convertirse en uno de los grandes hitos de la conmemoración, permitiendo contemplar desde otra perspectiva piezas de gran valor artístico y devocional que habitualmente procesionan por las calles de la ciudad.
De llevarse a cabo según lo previsto, la exposición no solo pondrá de relieve la riqueza patrimonial de las cofradías, sino que también ofrecerá una oportunidad única para acercar este legado a fieles, visitantes y estudiosos.
El centenario de la Federación de Cofradías se presenta así como una ocasión para mirar atrás con gratitud, recordando el camino recorrido desde aquel primer impulso organizativo hace cien años. Pero también invita a reflexionar sobre el futuro de las hermandades granadinas, llamadas a seguir siendo custodias de una tradición que combina fe, arte, historia y compromiso con la ciudad, sin olvidar el aspecto más social, solidario y caritativo. Por eso, la Comisión del Centenario ha propuesto que sea el Economato Diocesano Virgen de la Misericordia, de Granada, el destinatario de los beneficios económicos que una efeméride cofrade como la que celebramos pueda generar.
Un siglo después, la Federación continúa desempeñando un papel esencial como punto de encuentro de las cofradías, recordando que, más allá de los cambios del tiempo, la esencia de la Semana Santa de Granada sigue latiendo en la devoción de su gente.

