Un estudio inédito de la Universidad de Granada (UGR) ha revelado que las pinturas barrocas del antiguo Hospital y de la Basílica de San Juan de Dios, en el centro de la capital granadina, fueron concebidas originalmente con una finalidad terapéutica, en concreto para «contribuir al alivio espiritual y anímico de los enfermos acogidos en el centro asistencial».
La investigación, realizada por el profesor José Antonio Díaz Gómez, del Departamento de Historia del Arte de la UGR, desvela que el centenar de jeroglíficos, escenas mitológicas e incluso representaciones eróticas que decoran el recinto forman parte de «un sofisticado programa visual cuyo objetivo era complementar las prácticas de cuidado de la orden hospitalaria durante el siglo XVIII, cambiando así las teorías formuladas hasta la fecha, que limitaban su función al mero adoctrinamiento religioso».
II Premio Hábitat Barroco
El trabajo, galardonado con el II Premio Hábitat Barroco, concedido por la Orden de Caballeros del Santo Sepulcro y Real Basílica de San Juan de Dios y dotado con 3.000 euros, será presentado este miércoles a las 20,30 horas, en un acto público que se celebrará en la citada iglesia, según ha informado la UGR en una nota de prensa recogida por EP.
El estudio, que ha dado lugar a una publicación titulada ‘Caprichos barrocos que curan el ánimo: juegos pictóricos en el Hospital y Basílica de San Juan de Dios de Granada’ editada por Comares, es fruto de una investigación que ha logrado «documentar las fuentes visuales en las que se inspiró el programa artístico del recinto».
Jeroglíficos y escenas de temática profana
Según explica el profesor Díaz Gómez, el análisis de estos referentes ha permitido «desvelar por primera vez el significado original de los numerosos jeroglíficos y escenas de temática profana que adornan el conjunto hospitalario, un sentido que había permanecido olvidado durante más de 300 años».
El trabajo plantea que, lejos de ser meramente decorativos o de servir exclusivamente a la doctrina religiosa, estos elementos pictóricos estaban integrados en la propia dinámica asistencial de la orden hospitalaria. La contemplación de estas imágenes, cargadas de simbolismo y retórica ilusionista, buscaba «actuar como un estímulo positivo para levantar el ánimo de los pacientes, sirviendo como un bálsamo visual en un entorno de sufrimiento y enfermedad».
Durante la presentación de este miércoles en la Basílica de San Juan de Dios, en la calle del mismo nombre, el profesor Díaz Gómez ha recibido el galardón correspondiente al II Premio Hábitat Barroco, reconociendo de esa manera la relevancia de una investigación que abre nuevas perspectivas sobre el patrimonio histórico-artístico vinculado a los espacios de sociabilidad, cuidado y espiritualidad del Barroco.
Más allá de su aportación al conocimiento del Barroco español, esta investigación constituye una contribución significativa al estudio de las relaciones entre el arte y la salud en la Edad Moderna. Al evidenciar cómo se desplegaron estrategias visuales específicas en contextos asistenciales, la investigación sienta las bases para futuros trabajos interdisciplinares que «exploren el papel del arte en el pasado como herramienta de consuelo y restauración anímica, destacando la estrecha conexión que existía entre la creación artística y las prácticas de acogida y cuidado de la orden hospitalaria de San Juan de Dios», han precisado desde la UGR.

