La primera Bienal de Flamenco de Granada ha concluido su edición inaugural con un balance muy positivo: un total de 22.327 espectadores participaron en sus distintas actividades, con prácticamente lleno en todos los espectáculos y la presencia de más de 400 artistas.
Una programación diversa y de calidad
En total, la Bienal ha reunido a 414 artistas y ha ofrecido más de 40 propuestas entre espectáculos, talleres, cine, exposiciones e itinerarios.
De ellas, 22 fueron de acceso gratuito, lo que ha permitido acercar el flamenco a públicos diversos en espacios emblemáticos como la Abadía del Sacromonte, el Colegio Mayor Santa Cruz la Real, el Palacio de Carlos V o el Monasterio de la Cartuja, gracias también a la colaboración de la Fundación «la Caixa».
La programación ha brillado tanto por la calidad como por la variedad de sus propuestas, convirtiendo a Granada en un gran escenario vivo del flamenco.
La inauguración en la Plaza de Toros, con la Orquesta Ciudad de Granada, marcó un inicio histórico al que siguieron noches memorables en la Abadía del Sacromonte, el Palacio de Carlos V, el Colegio Mayor Santa Cruz la Real o el Monasterio de la Cartuja.
Grandes nombres y jóvenes talentos
Figuras de la talla de Tomatito, Carmen Linares, Antonio Rey, Argentina o Dorantes compartieron cartel con jóvenes talentos y artistas locales, logrando una programación que supo unir la raíz con la innovación.
El resultado fue un éxito de público que se tradujo en varios llenos absolutos. Entre ellos destacaron los recitales de Marina Heredia junto a la Orquesta Ciudad de Granada, el Ballet Flamenco de Andalucía con Patricia Guerrero, Mayte Martín, Arcángel, Dorantes, Carmen Linares y Javier Ruibal, todos con entradas agotadas, lo que consolidó a la Bienal como un acontecimiento imprescindible en la agenda cultural.
Escenarios únicos y propuestas innovadoras
La Bienal ha dejado momentos inolvidables: desde el concierto inaugural en la Plaza de Toros con la Orquesta Ciudad de Granada, hasta las veladas en la Abadía del Sacromonte con artistas como Tomatito, Carmen Linares, Mayte Martín o Arcángel.
También brillaron las citas en el Palacio de Carlos V con Marina Heredia y el Ballet Flamenco de Andalucía con Patricia Guerrero.
En el Patio de Santa Cruz se vivió la convivencia entre tradición y vanguardia con propuestas como ‘RAW’ de Irene Morales o el proyecto Flamenco Ñ en el Centro Lorca y Planta Baja.
Homenajes y memoria
El festival también tuvo un marcado carácter de recuerdo y homenaje, con el ciclo de cine dedicado a José Sánchez Montes, la exposición ‘Huella Flamenca’ de Bárbara Pflanz sobre Mario Maya y la muestra TARAB en el Centro Gran Capitán.
Conexión con la ciudad
Junto a los grandes nombres, la Bienal supo “conectar con la ciudad a través de formatos más cercanos que conquistaron al público”, según ha destacado el Ayuntamiento de Granada en una nota.
Los ciclos ‘Balcones Flamencos’ y ‘Cuando el Albaicín Suena’ llevaron el arte jondo a plazas, miradores y rincones históricos, creando escenas de gran autenticidad que hicieron vibrar tanto a vecinos como a visitantes.
A ello se sumaron exposiciones, talleres formativos y rutas por guitarrerías, que acercaron la esencia del flamenco a las nuevas generaciones y a quienes descubren este patrimonio por primera vez.
Este equilibrio entre grandes espectáculos y propuestas de proximidad ha sido clave para “explicar el rotundo éxito de esta primera edición, que nace con vocación de continuidad y refuerza la candidatura de Granada a Capital Europea de la Cultura 2031, proyectando el flamenco como seña de identidad y motor cultural de la ciudad”.

