El próximo 16 de enero el Teatro Alhambra acoge “Solas”, un potente espectáculo de danza contemporánea dirigido por Candela Capitán que explora los límites del cuerpo y reflexiona sobre el impacto de internet en la sociedad actual, poniendo el foco en el papel y la representación de las mujeres en el entorno digital. Las entradas están disponibles en la página web oficial del Teatro Alhambra desde 18 euros (anticipadas) y 20 euros (general).
Si por algo se caracteriza el trabajo de Candela (Sevilla, 1996), es por la constante activación y desactivación de los vínculos sociales, situando el cuerpo en relación con otros objetos e imaginarios colectivos. En sus proyectos se abordan cuestiones como las nuevas tecnologías, las relaciones transfronterizas entre disciplinas artísticas y el impacto intergeneracional junto a sus consecuencias.
Estos elementos le permiten construir sus propios espacios oníricos y realidades paralelas que finalmente se presentan en forma de coreografías, instalaciones o performances, que invitan al espectador a involucrarse de manera directa en sus placeres, tensiones y estados de delirio.
Desde 2018, la artista articula su obra a través del lenguaje de la performance desde donde investiga los límites de la danza y la presencia del cuerpo en escena, atravesados por una mirada hacia la sexualidad femenina y el voyeurismo.
Sus obras se desarrollan desde diversos canales, desde un contexto presencial hasta plataformas virtuales, con el objetivo de explorar las recientes formas de interconexión con el público y cuestionar las disciplinas artísticas y sus posibilidades.
«Solas»
El espectáculo aborda la copia, repetición y desgaste de la imagen en internet, al mismo tiempo que pone en evidencia el hiperindividualismo e hiperconectividad propios de esta era digital en la que vivimos.
A través de una propuesta escénica intensa y sugestiva, Solas, aborda la cuestión de la (in)visbilidad del cuerpo femenino dentro del mercado inmaterial de los datos que atraviesa la contemporaneidad, un contexto en el que el cuerpo continúa siendo concebido como principal objeto de deseo.
Ordenadores Apple y teléfonos móviles, monos de licra rosa y botas altas, gafas de sol y la luz de las pantallas configuran el imaginario visual de Solas, ampliando las formas de percepción del espectador tanto desde el patio de butacas como a través de sus smartphones.
De este modo, Candela Capitán se desdobla en una multiplicidad de identidades que, de manera caleidoscópica, orienta la mirada del público hacia cuestiones tan complejas de abordar como la capitalización del cuerpo femenino, el erotismo en la industria de la moda o la suplantación de identidad en internet.
Una oportunidad única para disfrutar de una propuesta escénica contemporánea, provocadora y profundamente conectada con nuestro presente digital.

