El Consejo de Gobierno de Andalucía ha aprobado el decreto por el que se establecen los planes de Ordenación de los Recursos Naturales y el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Natural Sierra de Baza (Granada), a propuesta de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, según informa Europa Press en una nota recogida por GRXactualidad.
Con esta decisión, la Junta culmina el proceso de revisión y actualización de los principales instrumentos de planificación de este espacio natural protegido, adecuándolos a la normativa vigente, a los requerimientos de la Red Ecológica Europea Natura 2000 y a las nuevas realidades ambientales, sociales y económicas del territorio.
Un enclave estratégico del Sistema Penibético
Situado al este de la provincia de Granada y lindante con la de Almería, el parque forma parte del Sistema Penibético y constituye una auténtica isla bioclimática entre la Hoya de Guadix-Baza y los Llanos del Marquesado. Declarado parque natural en 1989, fue reconocido posteriormente como Zona Especial de Conservación (ZEC) en 2012 bajo la denominación ZEC Sierra de Baza.
Esta doble figura de protección integra al parque en la Red Natura 2000 y refuerza su papel dentro de las políticas europeas de conservación de la biodiversidad, según ha informado la Junta tras el Consejo de Gobierno celebrado este martes en Sevilla.
Actualización de una planificación con más de 20 años
Los nuevos planes sustituyen a los aprobados en 2004 y a sus posteriores modificaciones, ya desfasados tras más de dos décadas de aplicación. Su elaboración responde al compromiso de actualizar la ordenación y gestión del parque conforme a la Ley estatal del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad y a las directrices europeas en materia de conservación, simplificación administrativa y transparencia.
Ambos documentos tienen, además, la consideración de plan de gestión de la ZEC Sierra de Baza, integrando en un único marco normativo las obligaciones derivadas de las distintas figuras de protección presentes en el territorio.
Un espacio forestal de más de 53.600 hectáreas
El Parque Natural Sierra de Baza abarca una superficie de 53.636 hectáreas repartidas entre los términos municipales de Baza, Caniles, Dólar, Gor y Valle del Zalabí. Se trata de un espacio eminentemente forestal, ya que el 93% de su extensión está ocupada por montes, con una clara vocación conservacionista orientada a frenar la erosión, evitar la pérdida de suelo y garantizar la estabilidad de los ecosistemas.
Al mismo tiempo, el parque acoge aprovechamientos tradicionales ligados al medio natural, como la ganadería extensiva, la actividad cinegética, la recolección de plantas aromáticas, la apicultura o los aprovechamientos micológicos, compatibles con la conservación y el desarrollo sostenible del territorio.
Zonificación y prioridades de conservación
La nueva planificación mantiene la zonificación existente, adaptándola a los criterios actuales de gestión. Las zonas de mayor valor ambiental conviven con amplias áreas forestales donde se desarrollan usos compatibles, así como con espacios más transformados y núcleos de población incluidos en el ámbito del parque.
Uno de los aspectos más relevantes es la identificación y diagnóstico de las prioridades de conservación, con especial atención a las formaciones de pino salgareño y pino silvestre, tejos y acerales, matorrales y tomillares de alta montaña, prados de media y alta altitud y ecosistemas fluviales.
Junto a estos hábitats, se consideran prioritarias diversas especies de fauna de interés comunitario, como aves esteparias, rapaces rupícolas y refugios de quirópteros cavernícolas, especialmente sensibles a las alteraciones del medio.
Cambio climático y simplificación administrativa
Los nuevos planes incorporan contenidos inéditos hasta ahora, como la conectividad ecológica, los servicios ecosistémicos o el análisis del impacto del cambio climático sobre los hábitats y especies más vulnerables. La planificación apuesta por reforzar la resiliencia de las masas forestales frente al decaimiento y el riesgo de incendios.
Asimismo, se introduce un régimen de intervención administrativa más proporcionado, diferenciando entre actuaciones que requieren autorización previa y aquellas que quedan sujetas únicamente a comunicación, en línea con la normativa europea.
Medidas de gestión y financiación
El Plan Rector de Uso y Gestión recoge un conjunto de medidas destinadas a alcanzar los objetivos fijados, cuyas necesidades de financiación se integran en el Marco de Acción Prioritaria 2021-2027. Estas actuaciones se orientan a la conservación de hábitats y especies, la mejora de la conectividad ecológica y el avance en el conocimiento científico del espacio natural.
70% de superficie pública
La planificación incorpora un sistema de indicadores que permitirá evaluar de forma continua el grado de cumplimiento de los objetivos y la ejecución de las medidas previstas. Este seguimiento resulta especialmente relevante en un espacio donde el 70% de la superficie es de titularidad pública, lo que facilita la aplicación de las actuaciones de conservación y gestión.
Entrada en vigor tras su publicación en el BOJA
Desde el punto de vista normativo, el decreto aprobado deroga íntegramente los instrumentos anteriores y consolida un marco regulador claro, coherente y estable, alineado con el ordenamiento jurídico estatal y europeo. El texto ha sido elaborado respetando los principios de necesidad, eficacia, proporcionalidad, seguridad jurídica, transparencia y eficiencia.
El decreto ha contado con procesos de participación pública, audiencia a los ayuntamientos y consulta a los agentes sociales e institucionales implicados, así como con el informe de la Junta Rectora del Parque Natural, y entrará en vigor el día siguiente a su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

