El Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada ha recibido una emotiva donación por parte de una paciente de Hematología que, durante un largo tratamiento médico, comenzó a pintar cuadros para evadirse y dedicar tiempo en una afición que tenía pendiente.
Natalia Guerrero ha acudido al hospital junto a su hija Aída, médica residente en las Urgencias de este hospital granadino, para hacer entrega al equipo de profesionales de una decena de cuadros pintados a acuarela como muestra de agradecimiento por la atención sanitaria recibida durante su enfermedad. La directora gerente del hospital, María Ángeles García Rescalvo, la recibió junto a parte del equipo médico, entre ellos el jefe de servicio José Manuel Puerta, personal de enfermería y la psicóloga.
La pintora ha señalado emocionada que «quería tener ese agradecimiento con el hospital, con todo el equipo sanitario y no sanitario, que me han ayudado en momentos muy difíciles de mi vida y que es una mínima parte que quería agradecer».
Natalia cuenta que fue paciente del hospital de día de Hematología durante diez años y, en ese tiempo, buscó una actividad que le ayudara a desconectar. Consultó a su médico, Manuel Jurado, si podía apuntarse a clases de pintura en el centro cívico de Monachil. «Y así fue como empezó todo». La artista inició esta actividad con clases de dibujo y pasó por distintas etapas con técnicas como el carboncillo u óleo y, hace dos años, descubrió su fascinación por la acuarela. » Es mucho más compleja que cualquier otra manifestación de arte, porque estamos hablando de trabajar con el agua y el agua se nos escapa de las manos» espeta Natalia que añade que «es muy difícil el tratamiento del agua en la pintura, pero me apasiona».
Los cuadros, de alta calidad artística, decoran ya la sala del hospital de día, donde los pacientes reciben tratamientos ambulatorios como quimioterapia, tratamiento de vía intravenosa con hierro o transfusiones de hemoderivados. Natalia apunta que, como ella también ha sido paciente, «he visto esas paredes tan vacías, quería llenarlas con un poquito la vida a quien estuviera aquí tantísimas horas».
La directora gerente del hospital ha agradecido este regalo, «símbolo de generosidad que nos hace para destacar nuestra vocación de servicio público y de humanización para nuestros pacientes y para nuestros profesionales». Por su parte, el hematólogo Manuel Jurado, que ha hecho el seguimiento de esta paciente durante más de una década, manifiesta que «Natalia es un ejemplo de fortaleza, de resiliencia, de lucha y de un gran espíritu. A mí me ha inspirado como como médico, porque también nosotros pasamos momentos complejos junto a nuestros pacientes», informa EP.

