La Alhambra de Granada ha plantado este martes dos olivos propios de Israel y de Palestina uno junto al otro. Se han trasplantado con un total de 26 ejemplares de esta especie de 22 territorios de distintos puntos del entorno del Mediterráneo en el Jardín de la Paz, en el entorno de Los Alixares.
Se plantaron en macetas originalmente en abril como símbolo universal de la paz, en una iniciativa con la que se ponían las bases del denominado Jardín de la Paz en el recinto alhambreño, y ahora se pretende simbolizar que incluso en casos de conflictos los territorios pueden «convivir al menos» en este área verde.
Así lo han apuntado a Europa Press fuentes del Patronato de la Alhambra y Generalife, que han puesto de relieve la simbología en torno a esta iniciativa. A principios del pasado abril en el Foro sobre el Futuro del Mediterráneo, que fue inaugurado oficialmente por el Rey Felipe VI, los presidentes del Congreso y el Senado, Francina Armengol y Pedro Rollán, participaron en el Palacio de Carlos V en la plantación en macetas de estos olivos.
Este martes, con un retraso sobre lo inicialmente previsto y una vez han pasado las borrascas, se han trasplantado por los servicios técnicos del patronato dependiente de Cultura de la Junta.
La iniciativa ‘El Jardín de la Paz: El olivo como símbolo universal de paz’ contó en abril pasado con jardineros de la Alhambra para el proceso de plantación de estas especies traídas desde el Banco de Germoplasma de la Universidad de Córdoba, en envases de vivero, que se trasplantaron a macetas tradicionales de barro en que se aclimatarán durante aproximadamente nueve meses antes de su ubicación definitiva en el entorno del jardín de los Alixares.
Los territorios sin una variedad específica de olivo han utilizado la picual para la plantación como cortesía de Andalucía al ser la más típica de la comunidad, han detallado desde la organización del Foro sobre el Futuro del Mediterráneo tras la intervención de las autoridades.

