El Patronato de la Alhambra y el Generalife se enfrenta en 2026 al «gran reto» de redactar el Plan Director. Este documento recogerá las estrategias que guiarán la gestión del monumento durante los próximos diez años. Se centrará en áreas como la visita pública, la conservación y la sostenibilidad.
Una Alhambra más accesible y diversa
El director del monumento, Rodrigo Ruiz-Jiménez, explicó a Europa Press que buscan lograr una «Alhambra más grande». Esto implica abrir nuevos espacios e incorporar recorridos complementarios a la visita general. El objetivo es permitir que los visitantes se acerquen al monumento desde diferentes perspectivas.
«La Alhambra tiene muchas facetas y muchas formas de verse (…) a unos visitantes les gustará más la historia, a otros la arquitectura, o todo el tema del agua, los jardines o la Alhambra fortificada», señaló Ruiz-Jiménez, refiriéndose a la posibilidad de segmentar las visitas guiadas según intereses.
Conservación y gestión de visitantes
El Plan Director también contempla la conservación de estos nuevos espacios. Esto permitirá activar los nuevos recorridos sin comprometer la integridad del monumento. Además, el monumento realiza un estudio sobre la capacidad máxima de visitantes que puede acoger sin dañar la conservación. Se analizan los flujos de personas para evitar «atascos» en ciertos puntos y hacer la visita más fluida mediante circuitos diferenciados.
Excavaciones y restauraciones en 2026
La arqueología cobrará «ímpetu» en 2026 con la excavación de la necrópolis hallada en el jardín del Carmen de Porcel. También continuará la intervención en las cubiertas del Mexuar y se llevarán a cabo mejoras en los elementos decorativos del Patio de los Leones, entre otras acciones.
El Hotel Reuma y nuevos puestos de trabajo
Se prevé la consolidación del llamado Hotel Reuma. El objetivo es utilizar este espacio para narrar la relación histórica entre la Alhambra y el Albaicín a lo largo de los años.
Otro «reto espectacular», según Ruiz-Jiménez, es la creación de 187 nuevos puestos de trabajo «de calidad». Estos serán fundamentales para afrontar los retos en conservación, visita pública, sostenibilidad y otras áreas clave del monumento.

