El delegado de Turismo, Cultura y Deporte de la Junta en Granada, David Rodríguez, junto al gerente del Hospital Santa Ana de Motril, Maximiliano Ocete, y la directora del Museo Arqueológico y Etnológico, María Ángeles Gines Burgueño, inauguraron este viernes la exposición itinerante ‘El Museo se va de viaje’, que permanecerá en el hospital hasta el 30 de septiembre de 2025.
Rodríguez explicó que el proyecto busca acercar el patrimonio histórico de Granada a entornos hospitalarios, donde la cultura se convierte en herramienta de bienestar emocional, estimulación cognitiva y mejora de la calidad de vida de pacientes, familiares y personal sanitario.
“El museo reafirma su visión como institución abierta, inclusiva y comprometida con su entorno social, desempeñando un papel activo en la mejora del bienestar de la ciudadanía”, destacó.
La muestra, que ya ha visitado el Hospital Clínico San Cecilio, el Hospital de Alta Resolución de Loja y el Hospital Universitario Virgen de las Nieves, consta de 15 paneles autoportantes con 13 reproducciones de piezas arqueológicas destacadas, seleccionadas por su valor simbólico, artístico e histórico.
Entre ellas se encuentran las sandalias de esparto de la Cueva de los Murciélagos de Albuñol, el ídolo antropomorfo de El Malagón, un jarro de boca de seta de la Necrópolis de Laurita, un relieve de caballito del Santuario ibérico de Ilurco y la Redoma de las Liebres de Medina Elvira.
María Ángeles Gines Burgueño señaló que estas piezas “permiten establecer un diálogo entre pasado y presente, fomentando la curiosidad, la memoria colectiva y el vínculo emocional con el territorio”.
La exposición se complementa con talleres y visitas comentadas, dirigidos a pacientes de larga estancia, personas mayores, cuidadores y personal sanitario, promoviendo participación activa, creatividad y bienestar emocional.
El gerente del Hospital Santa Ana, Maximiliano Ocete, destacó la importancia de la iniciativa: “La cultura también es salud. Mejora nuestro estado de ánimo, nos enriquece emocionalmente y nos ayuda a aliviar el estrés”.
El proyecto demuestra que el patrimonio no solo tiene valor educativo o científico, sino también emocional, simbólico y sanador, creando un espacio de encuentro y estimulación en entornos hospitalarios.
El museo ha llevado iniciativas similares a los Centros de Participación Activa de la ciudad de Granada, ofreciendo exposiciones, talleres y visitas guiadas.

