El Ayuntamiento de Gualchos-Castell de Ferro (Granada) ha reafirmado su compromiso «con la convivencia, la dignidad y el respeto a los derechos humanos» y ha lanzado «un mensaje claro y firme a nuestra ciudadanía: nuestro municipio es y seguirá siendo una tierra abierta, plural y solidaria». «Rechazamos rotundamente cualquier discurso de odio y cualquier actitud racista», han asegurado.
Así lo han querido dejar claro desde el Consistorio ante los hechos ocurridos recientemente, con la llegada de varias personas migrantes a las playas de la localidad, y «tras algunas interpretaciones interesadas que han circulado en redes sociales y otros espacios».
Los migrantes son parte de la comunidad
En este sentido, han apuntado que en dicho municipio «conviven personas de distintos orígenes, muchas de ellas migrantes que forman parte esencial de nuestra comunidad, que trabajan en nuestros campos e invernaderos y que contribuyen día a día al desarrollo de nuestra economía y sociedad».
Asimismo, han expresado su respeto por la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «que cumplen con su deber en estas situaciones complejas» y han rechazado «rotundamente cualquier discurso de odio, cualquier actitud racista, xenófoba o que menosprecie la dignidad de las personas migrantes».
Agradecimiento a la actitud de la ciudadanía
Por último, han querido agradecer públicamente «la actitud de la gran mayoría de bañistas que se encontraban ese día en la playa, quienes actuaron con respeto, comprensión y humanidad». «Gestos como esos reflejan el verdadero espíritu de nuestro municipio. En Castell de Ferro apostamos por una sociedad más justa, inclusiva y humana», han concluido
Por su parte, desde la Red Granadina por la Acogida y el Refugio (Redgra) han manifestado en una nota su preocupación por lo ocurrido en la playa del Sotillo, en dicha localidad, «donde nueve personas migrantes de origen magrebí, entre ellas un menor, fueron interceptadas y retenidas por un grupo de bañistas hasta la llegada de las fuerzas de seguridad».
Condena a la violencia y llamado a la responsabilidad colectiva
Así, han condenado «cualquier forma de violencia, racismo o criminalización de las personas migrantes» y han apelado «a la responsabilidad colectiva para construir una sociedad más justa, empática y respetuosa con los derechos humanos». «Este tipo de situaciones no deben entenderse como hechos aislados, sino como señales de una creciente normalización del miedo y la desinformación en torno a la migración», han lamentado.
Diálogo, educación y convivencia intercultural
Por ello, han considerado «fundamental reforzar el diálogo social, la educación en derechos humanos y la convivencia intercultural, evitando caer en discursos que dividan o enfrenten a la ciudadanía». «Desde Redgra recordamos que migrar no es un delito, que ninguna persona es ilegal, y que las llegadas por vía marítima son consecuencia de desigualdades estructurales globales», han señalado.
Por eso, han afirmado que «la respuesta ante estas realidades no puede ser la agresión ni la persecución, sino la acogida, la asistencia y la protección de los derechos fundamentales».
Petición de medidas
«Reafirmamos nuestro compromiso con una Granada solidaria, diversa y acogedora, y solicitamos una investigación rigurosa de los hechos, la implementación de medidas que prevengan situaciones similares en el futuro, y el fortalecimiento de políticas públicas que fomenten la empatía, el respeto y la inclusión», han concluido.

