Con la llegada del invierno y la reducción de horas de luz, los hospitales Vithas en Andalucía —Vithas Xanit Internacional, Vithas Granada, Vithas Málaga, Vithas Sevilla y Vithas Almería— insisten en la importancia de mantener niveles adecuados de vitamina D, conocida como la “vitamina del sol”. Los especialistas alertan de que tanto el déficit como el exceso pueden provocar problemas óseos, inmunitarios y metabólicos.
La vitamina D es esencial para la salud ósea y muscular, pero también desempeña un papel fundamental en el sistema inmunitario. “Ayuda a activar nuestras defensas frente a virus y bacterias y evita respuestas inflamatorias excesivas que pueden dañar los tejidos”, explica el Dr. Paco Miralles, jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Vithas Xanit Internacional. Añade que niveles bajos se asocian a un mayor riesgo de infecciones respiratorias, mientras que una suplementación controlada puede reducir ese riesgo en personas con déficit marcado.
Importancia durante el embarazo y la lactancia
En etapas como el embarazo y la lactancia, los requerimientos de vitamina D aumentan. La Dra. Amelia Vizcaíno, coordinadora de Ginecología y Obstetricia del Hospital Vithas Granada, destaca que esta vitamina “contribuye al correcto desarrollo óseo y neurológico del bebé y favorece el buen funcionamiento del sistema inmunitario tanto de la madre como del recién nacido”.
Señala que mantener niveles adecuados mediante exposición solar moderada, dieta equilibrada y suplementación controlada —cuando sea necesaria— previene complicaciones como bajo peso al nacer, preeclampsia, diabetes gestacional, debilidad muscular o alteraciones del metabolismo del calcio. Además, subraya que estudios recientes muestran que niveles óptimos mejoran la fertilidad y los síntomas del síndrome de ovario poliquístico.
Riesgos del déficit y del exceso
La Dra. Ana Luengo, coordinadora de Urgencias de Vithas Sevilla, advierte de que una carencia prolongada “compromete la función inmunitaria y favorece la aparición de osteoporosis, fracturas y raquitismo en niños”.
A su vez, alerta sobre el consumo indiscriminado de suplementos: “El exceso sin control médico puede provocar toxicidad, hipercalcemia, daño renal irreversible y depósitos de calcio en vasos sanguíneos y corazón”.
Cómo mantener niveles adecuados de vitamina D
Desde Vithas Almería, el nutricionista José Luis Esteller recuerda que “entre 10 y 20 minutos de exposición solar directa dos o tres veces por semana suelen ser suficientes para sintetizar vitamina D”, aunque la edad, la latitud o el tono de piel influyen.
En casos de baja exposición solar, la dieta y la suplementación supervisada son esenciales. Pescados grasos, huevos, lácteos fortificados y setas expuestas a luz ultravioleta son fuentes recomendadas.
La Dra. Josefina Pinedo, jefa del Servicio de Cardiología de Vithas Málaga, incide también en la relación entre vitamina D y salud cardiovascular. “Su deficiencia está vinculada a factores de riesgo como hipertensión, diabetes u obesidad. Mantener niveles adecuados contribuye a un mejor control de la presión arterial, ayuda a regular la inflamación y favorece una función vascular más saludable”. Aunque no es un tratamiento en sí mismo, la especialista subraya que es un factor complementario dentro de un estilo de vida cardiosaludable.
Llamamiento a la prevención
Los expertos recomiendan no esperar a la aparición de síntomas. Ante señales como cansancio persistente, dolores musculares o sensación de fragilidad ósea, aconsejan acudir a un profesional sanitario.
Deben extremar la vigilancia personas mayores, embarazadas, quienes siguen dietas restrictivas o tienen poca exposición solar. Antes de iniciar cualquier suplementación, insisten en la necesidad de realizar un análisis y seguir siempre indicación médica para evitar los riesgos tanto del déficit como del exceso.

