El Ayuntamiento de Granada ha acordado con los vecinos del barrio de los Pajaritos el proyecto de la calle Ruiseñor, atendiendo «todas sus demandas» para una reforma que irá «desde el primer momento con plataforma única, ganando espacio el peatón al coche y con plantación de árboles», basada en el «modelo de ciudad del gobierno de Marifrán Carazo», del PP.
Un proyecto incluido en el Plan Municipal de Obras
Así lo ha apuntado, en un audio remitido a los medios, el concejal de Urbanismo de Granada, Enrique Catalina, tras una comparecencia informativa de la portavoz del grupo del PSOE en el Ayuntamiento, Raquel Ruz, quien ha exigido este jueves a la alcaldesa de la ciudad, Marifrán Carazo, que «respete» el proyecto de reforma que —según ha afirmado— fue «consensuado con los vecinos» de este barrio del entorno del centro de la capital durante el anterior mandato, con gobierno socialista.
Catalina ha detallado que los trabajos proyectados en la calle están incluidos en el Plan Municipal de Obras y que actualmente se avanza en el proyecto de construcción, «que estará listo para final de año con la idea de que en 2026 las obras estén en ejecución y finalizadas».
Cruce de declaraciones entre PP y PSOE
«Es curioso que ahora la señora Ruz se quiera subir al carro diciendo, como en tantas ocasiones, que dejaron el proyecto listo», ha señalado el edil, quien ha añadido que «no había nada ni pintado, ni presupuestado ni previsto».
El concejal de Urbanismo ha subrayado también que el «modelo de ciudad del PSOE» se reflejó en «la obra que hicieron en la calle Boquerón», en el centro, «donde, por no haber, no hay ni papeleras, ni bancos ni árboles».
Ha añadido además que «tiene trabajo por delante» Ruz «si quiere ir una por una de las 60 actuaciones recogidas en el Plan Municipal de Obras, intentando convencer de que la idea fue suya».
Compromiso con los vecinos
«Por tanto, reiteramos que en este mandato esta actuación será una realidad, cumpliendo con lo prometido a los vecinos», ha concluido Catalina, quien ha incidido en que esa es la «impronta» del actual gobierno local.

