Las intensas heladas registradas en la madrugada del 30 de marzo de 2026 han causado daños «de extraordinaria» gravedad en el cultivo del almendro en el Altiplano de Granada y han afectado a uno de los pilares productivos y económicos más importantes de la comarca provocando incluso pérdidas de hasta el 100% de la cosecha.
En este sentido ha informado la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) Granada en un comunicado, en el que señalan que han constatado sobre el terreno la magnitud del desastre, así como han trasladado a las administraciones públicas la situación crítica que el fenómeno meteorológico ha provocado en la zona.
Valores mínimos registrados
COAG informa de que los registros de la pasada madrugada han evidenciado un descenso brusco y severo de las temperaturas en toda la comarca. Los valores mínimos registrados han alcanzado los -5°C en los municipios de Galera y Baza, -4°C en Puebla de Don Fadrique y -3°C en Castril.
«Estas condiciones de frío extremo se han producido en un momento especialmente crítico del ciclo vegetativo del almendro: la fase de floración y cuajado del fruto, la etapa de mayor sensibilidad del cultivo ante los episodios de helada tardía», explican.
El equipo técnico de COAG Granada ha verificado daños generalizados en floración y en el desarrollo incipiente del fruto en las principales zonas productoras del Altiplano, y ha confirmado la gravedad de los efectos de este episodio meteorológico.
PÉRDIDAS DE HASTA 40 MILLONES DE EUROS
La coordinadora del sector primario calcula pérdidas que podrían alcanzar los 40 millones de euros, toda vez que las primeras estimaciones de COAG apuntan a pérdidas de producción, a efectos reales, de casi el 100% de la cosecha en las zonas más afectadas de la comarca. En términos globales, esta merma podría traducirse en una reducción de entre 8.000 y 12.000 toneladas de almendra en el conjunto del Altiplano de Granada.
El impacto económico directo para el sector se situaría, según estas proyecciones iniciales, entre los 25 y los 40 millones de euros, una cifra que refleja la dimensión real de la catástrofe agrícola que ha sufrido la comarca en las últimas horas.
Valoración definitiva de daños
COAG Granada informa en este sentido de que, hasta el momento, las cifras que se barajan son estimaciones preliminares que serán confirmadas a través de una valoración definitiva de daños que requerirá de una evaluación técnica exhaustiva y pormenorizada sobre el terreno, trabajo que se continuará desarrollando en los próximos días.
Aun así, la situación genera una honda preocupación entre los agricultores y agricultoras del Altiplano, que ven cómo una campaña ya marcada por la incertidumbre climática concluye con un daño de graves proporciones.
Las heladas tardías, cuya frecuencia e intensidad se han incrementado en los últimos años como consecuencia del cambio climático, ponen de manifiesto la vulnerabilidad estructural del sector agrícola ante fenómenos meteorológicos extremos, y la necesidad de contar con instrumentos públicos de protección adecuados a esta nueva realidad.
Desde COAG Granada se llama la atención sobre la necesidad de que el sector agrario comience a obtener respuestas institucionales a la altura de sus problemas, y no únicamente medidas reactivas y puntuales, como el caso de este tipo de fenómenos que no pueden seguir siendo asumidos en solitario por los agricultores, dada su recurrencia e intensidad.
Petición a las administraciones
COAG reclama a la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía y al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que actúen con la máxima celeridad y posible para adoptar medidas.
Así, la coordinadora propone la declaración de zona afectada por catástrofe natural en los municipios del Altiplano de Granada dañados por las heladas, con el fin de activar los mecanismos de ayuda previstos en la normativa vigente; y la puesta en marcha de líneas de apoyo económico directo para los agricultores afectados; la agilización de los trámites.
Otras peticiones de COAG a los ejecutivos autonómico y central son el refuerzo de las líneas de seguros agrarios específicos para cultivos leñosos en zonas de riesgo de helada tardía; y la elaboración de un plan de evaluación de daños coordinado entre la administración autonómica y las organizaciones agrarias, que permita disponer de datos precisos con la mayor brevedad posible.
«COAG tiene previsto en los próximos días con la valoración de los daños sobre el terreno, así como ofreciendo activar los mecanismos de comunicación con las administraciones para que el sector reciba el respaldo institucional que esta emergencia requiere», concluyen.

