“El pasado es pasado. El futuro ya llegará. Ahora es el momento de vivir el presente”.
No. No está usted leyendo un artículo bien intencionado pero poco (o nada) útil de autoayuda. Esta fue una de las frases que dejó encima de la mesa el presidente del Covirán Granada durante el ya tradicional desayuno que el club rojinegro tiene a bien ofrecer a los medios de comunicación de Granada unos días antes de comenzar la temporada.
El Gran Hotel Luna de Granada fue el lugar elegido para que Óscar Fernández-Arenas, Ramón Díaz y Eloy Almazán compartieran más de una hora de conversación con un buen puñado de periodistas. Es de agradecer la arrolladora sinceridad con la que el presidente, el entrenador y el director deportivo respondieron a todos los periodistas allí presentes. Y hubo preguntas de todos los colores: el atípico verano, el presupuesto, las aspiraciones para esta temporada, el estilo de juego impuesto por el nuevo coach…
Yo me quedo con esta frase del ‘presi’ que en buena medida representa la filosofía de este club. Dice así:
“Hay veces que hacemos magia”.
Ojo. Óscar estaba respondiendo a cómo son capaces de articular cada temporada una plantilla a pesar de contar con uno de los presupuestos que nunca estará entre los más altos. En realidad, esta magia de la que hablaba el presidente no hace solo referencia a lo qué sucede en el parqué. Porque hablar del Covirán Granada es hacerlo de un proyecto sólido que encara su cuarta temporada consecutiva en la Liga ACB. Un logro que, dicho rápido, puede parecer sencillo, pero que solo se sostiene con trabajo, constancia y una estructura que ha sabido evolucionar sin perder su esencia.
Y esta magia a la que hacía referencia el presidente se se apoya en conceptos tan claros como la solidez de un equipo que no se conforma, pase lo que pase, y que supo luchar hasta el último partido de la anterior temporada para que les llegara una oportunidad fuera de las canchas que nadie buscó pero que el club se encontró y supo aprovechar.
La desbordante ilusión de Ramón Díaz
El Covirán Granada afronta esta nueva temporada con un objetivo tan realista como ambicioso: asegurar la permanencia en una liga exigente, donde el margen de error es mínimo y donde, como recordó el presidente, “no hay que pensar en los árbitros, sino en nosotros mismos”.
Ramón Díaz ya nos adelantaba en GRXactualidad que la esencia de este Covirán Granada reside en su carácter competitivo y, sobre todo, en la ilusión que transmiten todos sus integrantes desde el primer día de la pretemporada. Más allá de los nombres propios, el técnico ponía el acento durante esta entrevista en la motivación colectiva, en la garra y en el convencimiento de que este equipo está preparado para afrontar con valentía una temporada tan exigente como la que comienza este próximo fin de semana.
Díaz también subrayaba la importancia del vínculo con la afición, a la que considera pieza imprescindible para superar los momentos complicados. Esa idea conecta de lleno con el espíritu familiar que define al Covirán Granada.
Apoyo de aficionados y empresas
Porque el apoyo incondicional de los aficionados y abonados, que temporada tras temporada mantienen viva la llama del baloncesto en Granada, es la primera piedra sobre la que se levanta este proyecto. A ello debemos sumar el respaldo de más de 100 empresas granadinas que creen en este club por su capacidad para ser un motor deportivo, social y económico de la ciudad. Y, cómo no, el compromiso de las instituciones (Ayuntamiento de Granada, Diputación de Granada y Junta de Andalucía) que acompañan al club en este camino.
El balón volverá a botar pronto y con él las ilusiones de toda una ciudad que sabe que tener baloncesto ACB en casa es un privilegio que debemos disfrutar. Porque queremos (y creemos) que la temporada del Covirán será mucho más que magia e ilusión.

