La consejera de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María del Carmen Castillo, ha confirmado que la agresión ocurrida en el instituto de Albuñol, en la costa de Granada, no tiene relación con un caso de acoso escolar ni con el funcionamiento del centro. La víctima, un niño de doce años, fue apuñalado por un compañero de 13, aunque ya se encuentra fuera de peligro.
“No fue acoso, sino un conflicto entre dos menores”
Castillo ha respondido a los periodistas en Cádiz, donde firmó un protocolo para el fomento de la Formación Profesional. Según ha explicado, el suceso “no tuvo nada que ver con lo que técnicamente se define como acoso escolar”.
Ha señalado que se trató de “un conflicto entre dos alumnos”, ambos menores de 14 años, y que uno de ellos cometió “una conducta gravemente perjudicial para la convivencia” al agredir a su compañero. “Eran amigos el día antes”, ha añadido.
La consejera ha recordado que los centros educativos son “los espacios más seguros para los alumnos” gracias al “tiempo y esfuerzo” que se dedica a fomentar valores de convivencia. “Este caso no guarda relación con el funcionamiento del centro”, ha insistido.
Reflexión sobre la educación y la convivencia
Castillo ha pedido una “reflexión como sociedad” sobre el tipo de educación que se quiere para “niños y jóvenes”. Ha defendido la importancia del esfuerzo y ha puesto en valor las “medidas estupendas” que existen en los centros educativos para prevenir conductas de acoso.
La familia y la Guardia Civil también niegan el acoso
La familia del menor agredido también ha negado que el ataque esté relacionado con acoso escolar. La Junta informó de que el alumno de 13 años fue expulsado 29 días por “comportamiento muy grave”.
Destacó además la rapidez con la que actuaron la dirección del centro y la Inspección Educativa, que abrió la investigación y activó el protocolo de acoso, como marcan los procedimientos. El menor agresor no puede ser imputado, al tener menos de 14 años.
La Guardia Civil, que investiga los hechos, tampoco considera que haya indicios de acoso. Según fuentes cercanas al caso, la agresión se produjo tras un desencuentro entre dos niños que hasta entonces habían sido amigos. Esta conclusión figura en el atestado remitido a la Fiscalía de Menores.

