¿Qué ocurre en Granada para que haya tanta música? Es la pregunta que, desde hace décadas, se repite a los músicos granadinos cada vez que salen de gira lejos de la ciudad nazarí. Las respuestas han sido muchas y de lo más variopintas, pero pocas tan ambiciosas como la que propone «Zapatos de piel de caimán. Historias de la músico y músicos en Granada 1957-2000», un libro escrito por el periodista musical Juan Jesús García que no pretende explicar el fenómeno, sino documentarlo con nombres, apellidos e historias.
Este monumental libro recorre más de cuarenta años de música en Granada, desde 1957 —año en el que llegó la primera guitarra eléctrica a la ciudad— hasta el cambio de milenio. En sus páginas aparecen más de 5.000 personas vinculadas a la escena musical granadina, confirmando esa etiqueta que ya hace medio siglo definía a la ciudad como “la fábrica de conjuntos”, cuyas cadenas de montaje siguen, hoy en día, a pleno rendimiento.
Un retrato completo del ecosistema musical de Granada

Lejos de centrarse exclusivamente en bandas y músicos, «Zapatos de piel de caimán» traza un retrato completo del ecosistema musical de Granada. Un libro que recoge la labor de medios de comunicación, discográficas, fanzines, salas de conciertos, agentes, técnicos y festivales, además de incluir capítulos específicos dedicados al jazz, la canción de autor y el folk. A ello se suman diversos apéndices de información como las programaciones de festivales del periodo o las canciones que tienen a Granada como protagonista.
El resultado, una obra de gran valor documental y también editorial. Con 600 páginas impresas a color en formato 25 x 25 centímetros —similar al de un disco de 10 pulgadas—, tapa dura con relieve y sobrecubierta. El libro se presenta como una pieza pensada tanto para la lectura como para la conservación, casi como un archivo físico de la memoria musical de la ciudad.
Los autores de una memoria musical colectiva
Este proyecto literario está firmado por Juan Jesús García, periodista musical desde finales de los años setenta y una de las voces fundamentales para entender la historia sonora de Granada. Su trayectoria incluye programas de radio como «Pólvora» o «Colores», colaboraciones en prensa escrita durante más de cuatro décadas, además de varias publicaciones dedicadas al pop granadino y a bandas como 091.

Junto a él figura como coautor Jokin Martín, guitarrista del grupo «Sesión de Noche» en los años ochenta y posteriormente diseñador gráfico y publicista de Mondo Sonoro Andalucía. Martín fue una pieza clave en la materialización del libro, aunque no pudo ver el proyecto terminado, ya que falleció en diciembre de 2022. La obra está dedicada a su memoria.
Un ejercicio de memoria y resistencia cultural
Más allá de cifras, nombres o fechas, Zapatos de piel de caimán supone una pieza imprescindible para entender —o al menos recorrer— la historia sonora de Granada, un libro que funciona como un ejercicio de memoria. Una memoria coral, ruidosa y a veces desordenada a base de locales desaparecidos, canciones que marcaron una época, bandas más efímeras y otras que lograron trascender generaciones.
En un tiempo en el que lo efímero domina y la historia reciente corre el riesgo de diluirse, esta obra se levanta como un archivo necesario, casi como un acto de resistencia cultural. Poner nombres y apellidos a décadas de música y creatividad es también reconocer el trabajo de quienes sostuvieron la escena desde la trastienda y que rara vez ocuparon el foco, pero sin los cuales nada habría sido igual.
Más que un libro, un gesto de agradecimiento y homenaje. A una ciudad que nunca dejó de producir música. Y especialmente, a Jokin Martín, cuya mirada y trabajo atraviesan estas páginas e incluso en su ausencia.
«Zapatos de piel de caimán» no cierra el debate sobre el misterio musical de Granada; lo amplía, lo documenta y lo deja abierto para las próximas generaciones. Porque quizá el secreto no está en encontrar la respuesta, sino en seguir haciendo ruido para que la pregunta nunca deje de formularse.

