Todos los veranos en Granada se resumen en lo mismo: calor para derretirse, refugiarse en algún centro comercial con aire acondicionado, pasear al fresco de la noche y, por supuesto, disfrutar de un buen helado.
Durante las últimas temporadas han aparecido nuevas heladerías que amplían la gama de sabores para todos los gustos. Algunas apuestan por el gelato italiano más puro y cremoso, mientras que otras se atreven con combinaciones innovadoras capaces de sorprender incluso a los paladares más clásicos.
En todas, eso sí, hay un denominador común: largas colas de granadinos y turistas dispuestos a refrescarse. Por eso, en este reportaje reunimos cuatro heladerías imprescindibles para darse un capricho veraniego.
Rivarenzo Gelato
En la céntrica calle Mesones se encuentra Rivareno Gelato, un rincón donde el helado se elabora de manera artesanal siguiendo la tradición italiana. Cada día producen helados frescos en su propio laboratorio, reinterpretando las recetas clásicas para darles un toque único y sabor tradicional.
Las cremas clásicas se distinguen por su suavidad y ese sabor intenso que permanece en boca, gracias al uso de leche fresca, nata y azúcar de caña, que aporta ligereza sin perder dulzor.

Para quienes buscan algo más refrescante, sus helados de fruta son una apuesta segura: elaborados únicamente con fruta natural y sin añadir jarabes, aromas artificiales ni lácteos. Con un contenido de hasta un 65% de fruta, son una alternativa ligera y saludable, perfecta incluso para quienes siguen una dieta vegana.
En Rivareno puedes elegir entre tarrinas y conos, que pueden rellenarse de chocolate fundido. Además, si no te apetece un helado, también cuentan con una variada selección de granizados,
Fiordigelato Heladería Artesanal
Entre estas cuatro heladerías de Granada, Fiordigelato es la que más tiempo lleva en la ciudad, lo que la convierte en todo un referente tanto para locales como para turistas.
Ubicada en pleno centro, en la Acera del Casino, ha sabido mantenerse en lo más alto gracias a su compromiso con la calidad y a la elaboración artesanal con ingredientes frescos y naturales.

Además de los sabores clásicos, ha sabido adaptarse a las nuevas tendencias con propuestas originales y divertidas como Llave Ácida, Happy Hippo o Galletas Príncipe, que conquistan especialmente a los más jóvenes.
Grillo
En la Plaza de la Trinidad, la heladería Grillo se ha convertido en una de las favoritas de los granadinos desde su apertura en 2018. El pistacho es su especialidad, con hasta ocho variedades distintas, pero su oferta va mucho más allá.
Los helados se elaboran de manera pausada, respetando los tiempos de reposo de la leche, lo que les da una textura cremosa y un sabor auténtico.

Además de helados, Grillo ofrece postres italianos tradicionales. También cuenta con algunas especialidades que los diferencian de las demás heladerías, como el tartufo, cassata, cannolo y brioche relleno, así como batidos, tartas y granizados, combinando la tradición con la innovación.
Cada semana incorporan sabores nuevos, asegurando que siempre haya algo diferente para quienes buscan disfrutar de un helado de calidad.
Lucciano´s
Lucciano’s es una heladería artesanal de origen argentino que, a pesar de llevar pocas semanas abierta, ya se está haciendo hueco en Granada gracias a su helado premium elaborado con materias primas de calidad, chocolates belgas y la experiencia de maestros heladeros italianos.
Entre sus sabores más populares destacan Chocolate Dubái, Pistacho Sicilia, Chocolate Lucciano’s y Dulce de Leche, mientras que su oferta se completa con icepops y otras creaciones innovadoras.

El nuevo local en Granada destaca por su diseño inspirado en la Alhambra, con pórticos, columnas y revestimientos que rinden homenaje a la arquitectura nazarí, creando un espacio único.
Ya sea con un cono relleno de chocolate, una tarrina de pistacho o un granizado bien frío, estas heladerías ofrecen mucho más que un postre: son la excusa perfecta para disfrutar del verano en Granada, aunque las temperaturas lo pongan difícil.

