El delegado territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en Granada, Manuel Francisco García, ha inaugurado este martes 2 de diciembre un taller para presentar el plan de restauración de las zonas afectadas por el incendio de Los Guájares, ocurrido en septiembre de 2022 en la comarca de la Costa Tropical.
Según informó la Junta, el encuentro estaba dirigido a la ciudadanía y a los agentes sociales del territorio, y ha servido para compartir los avances en la recuperación ambiental, el estado actual del ecosistema y los resultados de investigación asociados al proceso.
Durante la apertura, el delegado agradeció la participación de los asistentes y destacó “el importante esfuerzo inversor realizado por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente, que ha permitido ejecutar dos proyectos clave para recuperar la zona afectada y reducir los riesgos asociados al incendio”.
Inversión y proyectos ejecutados
García subrayó que la Junta ha destinado casi seis millones de euros a “la restauración hidrológico-forestal, la recuperación de la vegetación y la mejora de infraestructuras forestales”.
El incendio se originó el 8 de septiembre de 2022 en el Barranco Girón, dentro del término municipal de Los Guájares, y fue extinguido el 5 de octubre. Afectó a 5.504,60 hectáreas, de las cuales 4.600,79 eran forestales. Los municipios afectados —Los Guájares, El Pinar, Albuñuelas, El Valle y Vélez de Benaudalla— conforman un territorio abrupto, de fuertes pendientes y elevada vulnerabilidad ambiental, entre las sierras de Almijara, Lújar y la depresión del Valle de Lecrín. Este incendio se considera uno de los más graves registrados en la provincia en los últimos años.
Para cumplir la normativa vigente, la Consejería elaboró el plan de restauración, aprobado por la Delegación Territorial en febrero de 2025. El documento abarca 3.617,67 hectáreas de monte público, tanto autonómico como municipal, incluyendo montes como Pechos de la Galera, Cerro Chinchirina, Puerto de la Toba, Terrenos Comunes, Las Llanadas, Comunal de Los Guájares y Guájar la Vieja.
Metodología participativa y gestión adaptativa
El plan se ha desarrollado siguiendo los criterios de la Ley 5/1999, el Decreto 247/2001 y la ‘Guía Técnica para la Gestión de Montes Quemados’. Aplica una metodología de gestión adaptativa basada en el diagnóstico del ecosistema, la selección de medidas adecuadas y un sistema de seguimiento constante. Además, se integraron las aportaciones ciudadanas de talleres previos, que influyeron directamente en la versión final.
La restauración ambiental se articula en dos grandes proyectos ya ejecutados, que suman una inversión cercana a seis millones de euros.
El primero, denominado ‘Obras de emergencia para la mitigación del riesgo hidrológico-forestal de los terrenos públicos afectados por el incendio forestal de Sierra de Los Guájares’, contó con 3.272.699,44 euros y permitió reducir la erosión del suelo, estabilizar las zonas más vulnerables, proteger los cauces y minimizar los arrastres durante lluvias intensas.
El segundo proyecto, ‘Restauración forestal e infraestructuras para reducir los efectos derivados del incendio de Los Guájares’, financiado con 2.721.418,79 euros, impulsó la regeneración natural asistida, la recuperación de la cubierta vegetal, la mejora de accesos e infraestructuras forestales y la puesta en marcha de actuaciones para reforzar la resiliencia frente al cambio climático.
“En conjunto”, indicó García, “ambos proyectos conforman una estrategia integrada de restauración hidrológico-forestal que fortalece la recuperación del ecosistema y su capacidad para responder frente a futuras amenazas”.
Objetivos del taller
El taller del pasado viernes tuvo como objetivo principal informar a la ciudadanía sobre el estado de la vegetación tres años después del incendio, presentar en detalle el plan de restauración y explicar la incidencia de los talleres participativos previos en su elaboración.
También se expusieron los últimos resultados del proyecto ‘DesFutur’, centrado en la modelización de la vegetación y en la colaboración entre administración, comunidad científica, técnicos forestales y agentes sociales para afrontar la desertificación y los efectos del cambio climático en el sureste ibérico.
El encuentro permitió evaluar las acciones ejecutadas hasta la fecha, sistematizar los aprendizajes derivados del proceso investigador y avanzar en los próximos pasos del seguimiento del plan de restauración, que continuará aplicándose en los próximos años bajo los principios de gestión adaptativa y mejora continua.
Participación y agradecimientos
Para finalizar, García agradeció nuevamente la implicación de los ayuntamientos, técnicos, comunidad científica y ciudadanía, destacando que “la recuperación de la Sierra de Los Guájares es una tarea colectiva en la que confluyen ciencia, planificación y participación, y que permitirá restaurar un paisaje más resiliente, más diverso y mejor preparado para los desafíos ambientales del futuro”.

