Cada pregonero habla de su Semana Santa y eso hizo Tito Ortiz durante la proclamación del anuncio de la Semana Santa granadina. La mañana se hizo palabra y memoria en el teatro Isabel la Católica, donde el pregón oficial abrió solemnemente las puertas de una nueva Semana Santa con un discurso en prosa, extenso y profundamente evocador, que dejó en el aire el aroma de la historia compartida para muchos de los que llenaron el habitual espacio de celebración de este acto.
El pregonero construyó su intervención como quien desgrana un rosario íntimo de recuerdos. No hubo verso ni métrica que encorsetara su mensaje; eligió la libertad de la prosa para recorrer su biografía cofrade, desde la infancia como hermano de la Aurora hasta la madurez comprometida con sus hermandades, reivindicando- no sin sorna- que “habiendo solicitado en repetidas ocasiones el carnet de cofrade, no se me ha concedido”. Su voz, pausada y firme, fue tejiendo una crónica sentimental que trascendió lo personal para convertirse en patrimonio colectivo.

El pregón fue, ante todo, un ejercicio de gratitud. Desfilaron por su memoria nombres imprescindibles en la historia reciente de nuestras cofradías: capataces legendarios, vestidores minuciosos, y hermanos mayores que supieron conducir a sus corporaciones en tiempos de dificultad. Muchos de ellos ya no están, pero encontraron en el atril del pregonero un lugar de justicia y reconocimiento. Tito Ortiz repasó a todas y cada una de las hermandades que componen la nómina de la Semana Santa granadina, aunque sin seguir un orden cronológico.
Hubo también espacio para las anécdotas de barrio, vividas en El Sota, El León, con Pepito el de Los Diamantes… Tito Ortiz, comunicador, periodista, hombre de prensa escrita, radio y televisión, no olvidó a sus compañeros en su texto, a quienes agradeció su tarea en la transmisión de lo que pasa cada Cuaresma y cada Semana Santa en Granada.
Uno de los ejes centrales de su intervención fue la conmemoración del centenario de la Federación de Cofradías de Semana Santa de Granada, institución vertebradora de nuestra realidad cofrade. El pregonero hilvanó pasado y presente para subrayar el papel que la Federación ha desempeñado en la consolidación, coordinación y proyección de las hermandades granadinas a lo largo de estos cien años. Recordó a aquellos pioneros quesentaron las bases de un organismo que hoy es referencia indiscutible.
Tito Ortiz eligió a su compañero de Canal Sur Radio, y anterior pregonero oficial Luis Javier López como presentador, y no vistió el escenario montaje a modo de altar, como en anteriores ocasiones otros pregoneros así lo han hecho. Solo un crucificado, de pequeño tamaño, cedido por la hermandad del Resucitado, presidió la mesa en la que, además del pregonero y su presentador, estaban la alcaldesa, Marifrán Carazo, la consejera de Fomento, Rocío Díaz, el arzobispo José María Gil, el Jefe del MADOC José Manuel de la Esperanza, y el presidente de la Audiencia Provincial, José Luis López.

El público rubricó con una ovación un pregón que buscó la verdad de la memoria. La Banda Municipal puso la música escogida para la ocasión por el propio pregonero, Amarguras, Mayor Dolor y La Madrugá.
Este viernes tendrá lugar el Vía Crucis oficial, presidido por las imágenes del crucificado de Los Favores y Soledad de Nuestra Señora, de la hermandad de la Humildad, en una conmemoración del primer rezo multitudinario de la ciudad en el Campo del Príncipe el Viernes Santo de 1926 a las tres de la tarde.
Granada ya huele a incienso. Y tras esta exaltación serena y profunda, la ciudad se dispone a reencontrarse con sus pasos, sus titulares y su propia historia, consciente de que cada año es único, pero todos forman parte de una misma y centenaria tradición.

