Granada está de enhorabuena. En un momento en el que la política nacional se enfrenta a desafíos clave, la provincia vuelve a demostrar que tiene mucho que decir, y sobre todo, mucho que aportar. El nombramiento de Carlos Rojas y Vicente Azpitarte como nuevos miembros del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Popular es la constatación de que el proyecto del PP en Granada goza de confianza, proyección y solidez.
Carlos Rojas lleva años representando a Granada con responsabilidad y vocación de servicio. Desde su etapa como alcalde de Motril, pasando por su papel como portavoz en el Parlamento andaluz o su actual desempeño como diputado en el Congreso, ha sido siempre un político de mirada amplia y compromiso local. Su inclusión en el núcleo de decisión del partido, al frente del área de Defensa, aporta experiencia y conocimiento institucional en un momento en el que la política internacional, la seguridad y la defensa cobran especial relevancia en la agenda nacional.
Por su parte, Vicente Azpitarte ha demostrado ser una figura con una enorme capacidad para conectar el mensaje político con la ciudadanía. Con una trayectoria profesional ligada a la comunicación, ha sabido trasladar esa experiencia al ámbito institucional, tanto desde su papel como delegado de la Junta en Madrid como en su actual escaño en el Senado. Su nombramiento como responsable del área de Deporte dentro del Comité Ejecutivo es reconocimiento a su trabajo y una apuesta de su partido por reforzar uno de los ámbitos con mayor capacidad de cohesión social y visibilidad pública.
Estos dos nombramientos colocan a Granada en el centro de la estrategia del Partido Popular. Alberto Núñez Feijóo está construyendo un equipo serio, solvente y territorialmente equilibrado. Y en ese esquema, Granada tiene ahora más voz y más voto.
El proyecto de Juanma Moreno en Andalucía, respaldado por una amplia mayoría social, sirve de ejemplo y de impulso. Su forma de hacer política, siempre centrada, estable y sensata, es la que se quiere proyectar también a nivel nacional. Tanto Rojas como Azpitarte representan ese modelo de liderazgo: cercano a las personas, con los pies en el suelo y sin necesidad de estridencias.
Septiembre se acerca. Feijóo ha dejado claro que será el mes clave para abrir una nueva ventana política, paso a paso, con rigor y estrategia. Y Granada aporta a este necesario cambio desde el lugar que le corresponde: el de la responsabilidad, la estabilidad y el compromiso con el futuro de España.

