La Escuela Oficial de Idiomas (EOI) de Granada, un centro referente en la enseñanza de lenguas que celebra su vigésimo aniversario, ha sido el escenario elegido por la Junta este jueves 9 de octubre para destacar «la solidez y el compromiso de la Educación Permanente en la provincia», donde hay más de 20.000 alumnos matriculados en estos centros.
Educación Permanente: equidad, inclusión y formación
Según la delegada de Desarrollo Educativo y Formación Profesional y de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta en Granada, María José Martín Gómez, se trata de «una red viva y extensa que actualmente forma a más de 20.000 personas adultas en Granada, garantizando el derecho a la educación a lo largo de la vida».
En su intervención, la delegada ha subrayado que la Educación Permanente granadina «es un proyecto estratégico de equidad, inclusión y progreso compartido», y ha agradecido la labor de los 43 docentes y cinco miembros del personal de administración y servicios de la EOI de Granada, así como la de los 294 docentes que trabajan en la red provincial, señalando que «lo verdaderamente transformador es el trabajo que hay detrás de las cifras».
Visitas a centros de referencia de la capital
Tras el acto en la EOI, Martín Gómez completó su jornada con visitas a dos centros de educación para adultos en la capital granadina: el Instituto Provincial de Educación Permanente (IPEP) Juan Latino y el Centro de Educación Permanente (CEPER) San Matías.
El IPEP Juan Latino, con una plantilla de 37 docentes y ocho personas de administración y servicios, es el centro de referencia para 1.034 alumnos que buscan una segunda oportunidad educativa.
Su oferta abarca desde la Educación Secundaria y el Bachillerato en modalidad semipresencial y a distancia, hasta la preparación de pruebas de acceso a la Universidad para mayores de 25 años y a Ciclos Formativos de Grado Superior.
Además, el centro desarrolla programas como ‘Bienestar emancipador’ y participa activamente en proyectos Erasmus+ centrados en la obra de Federico García Lorca.
Por su parte, el CEPER San Matías atiende a una comunidad educativa de 2.616 estudiantes con una plantilla de 15 docentes.
Este centro ofrece formación básica, preparación de pruebas para la ESO y planes educativos para fomentar la ciudadanía activa, incluyendo enseñanza de idiomas y TIC, interculturalidad, patrimonio cultural y hábitos de vida saludable.
También participa en proyectos de capacitación digital, reflejando el compromiso por reducir la brecha tecnológica.
Estructura y alcance de la Educación Permanente en Granada
La oferta de Educación Permanente en la provincia se organiza en varias ramas: 23 CEPER y 72 secciones, que llevan la educación a todos los rincones de Granada, con cerca de 17.300 personas matriculadas; 23 institutos de Educación Secundaria, con el IPEP Juan Latino como referente, ofrecen una segunda oportunidad a casi 1.800 adultos; y seis centros oficiales de idiomas en la provincia (Granada, Baza, Loja, Motril, La Alpujarra y Guadix-Accitania) suman más de 3.200 matrículas, facilitando movilidad europea y empleabilidad.
Más allá de la formación reglada, la visita destacó iniciativas clave que amplían el impacto de la Educación Permanente, como programas de asesoramiento y orientación profesional en colaboración con el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), y la capacitación digital, con 31 centros que han formado ya a 2.409 personas en competencias digitales esenciales.
Proyectos internacionales y colaboración comunitaria
La delegada también resaltó el liderazgo de Granada en proyectos Erasmus+ para personas adultas, destacando el CEPER Cehel, que coordina un proyecto europeo de 250.000 euros. Todas las EOI, el IPEP y numerosos centros de la red participan activamente en esta dinámica de internacionalización.
Asimismo, Martín Gómez destacó el programa de formación del Centro del Profesorado de Granada centrado en innovación, digitalización y atención a la diversidad.
Esta estructura se sustenta en estrecha colaboración con ayuntamientos, ONG y entidades sociales, fortaleciendo el arraigo comunitario y asegurando que la formación responda a las necesidades reales de cada territorio.

