La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en Granada capital entrará en vigor el próximo miércoles 1 de octubre, con régimen sancionador, después de un año en fase informativa y tras un refuerzo de las actividades comunicativas en relación con este proyecto por parte del Ayuntamiento de la ciudad.
Con esta normativa, se restringe el acceso en prácticamente todo su término municipal a coches censados fuera de la capital granadina sin etiqueta ambiental.
Campañas informativas y acciones de comunicación
Fuentes del consistorio granadino han informado a Europa Press que las acciones de comunicación, que se han desarrollado con asociaciones y centros hospitalarios, entre otros agentes, han tenido como fin último aclarar «el por qué» de esta medida, que pasa por una mejora de la salud pública y la calidad del aire, conforme a lo que estipula la normativa estatal y europea.
Sobre esa base, las exenciones que se han articulado para aquellos vehículos censados fuera de Granada capital que tengan que entrar en la ciudad desde la corona metropolitana sin etiqueta ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT), que son a los que afecta la medida, harán que una buena parte de ellos pueda acceder sin ser sancionados.
Todo ello se basa en un «equilibrio» entre cumplimiento de la norma y cuidado de las situaciones que puedan afectar a los colectivos más vulnerables, partiendo de que en líneas generales se invita al conjunto de la población a ir priorizando el transporte público, que se refuerza en sus conexiones con alrededor de una quincena de municipios del cinturón, sobre el vehículo privado.
Medidas concretas y parkings habilitados
Desde el Ayuntamiento, en los últimos meses se han enviado cartas informativas a 32.000 vehículos y se han reforzado los parkings habilitados.
Junto a los once de borde, hay 35 adicionales, que permitirán a los vehículos que no pueden entrar en la ZBE hacerlo como medida alternativa, siempre que permanezcan estacionados en ellos un mínimo de una hora.
En cuanto a las campañas sectoriales, se ha puesto especial énfasis en hospitales y centros sanitarios, donde han sido habituales estos días páginas impresas con información y un PDF que lleva a una ampliación de los datos y a la web oficial.
A través de esta plataforma, los ciudadanos podrán introducir la matrícula del vehículo correspondiente, y de esta manera, el usuario puede saber si tiene o no el correspondiente certificado ambiental, conforme a los datos de los que dispone la DGT.
Cabe señalar que el Clínico San Cecilio y el Vithas Granada son hospitales que quedan fuera del perímetro de la ZBE.
Quien acceda a los hospitales que sí están dentro del perímetro y no haga uso del parking habilitado en la zona, con el correspondiente documento sellado por el centro hospitalario, podrá luego presentarlo en el Ayuntamiento para evitar la sanción.
Otras asociaciones con las que se han desarrollado encuentros han sido las de talleres mecánicos, comercio y hostelería, junto con las vecinales, entre otras, así como con ayuntamientos del área metropolitana de Granada.
Objetivos y reducción de contaminantes
A finales del pasado agosto, el Ayuntamiento de Granada informaba en una nota de prensa de que la ZBE se trata de un proyecto enmarcado en la normativa estatal y europea de calidad del aire que tiene el objetivo de reducir en tres años las emisiones de óxidos de nitrógeno en 23.021 kilos (un 32%) y en 2.485 kilos las partículas en suspensión (un 34%) que genera el tráfico en la ciudad de Granada en un periodo de tres años.
Además, aspira a reducir en un 26% las emisiones de dióxido de carbono relacionadas con el tráfico que, aunque no vinculadas directamente a la calidad del aire, contribuirán al cumplimiento de los compromisos climáticos locales y nacionales.
Estos objetivos de reducción de contaminantes se conseguirán con una transición durante dichos tres años, plazo en el que la medida se revisará para poder ser replanteada en función de sus resultados, de un 8% de los vehículos que circulan por la ciudad hacia otros modos de transporte más sostenible, como el bus urbano e interurbano, el metro, los vehículos de movilidad unipersonales o la movilidad activa (peatonal y ciclista).
Adaptación a la nueva normativa
Tras meses de trabajo, señalización y campañas informativas, el tramo final de su implantación progresiva llega el próximo miércoles 1 de octubre, con la entrada en vigor del periodo sancionador, justo un año después de que se haya activado en fase informativa y una vez que la ciudad y los vecinos han tenido «tiempo de adaptación a la nueva normativa».
Sobre la lista blanca de excepciones, se contemplan casos específicos como el de los mayores de 67 años del área metropolitana, quienes han solicitado mayoritariamente autorizaciones para el uso de vehículos considerados altamente contaminantes de acuerdo con la normativa europea.

