El concejal del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Granada, Jacobo Calvo, ha criticado la gestión del gobierno local, del PP, en el Centro Municipal de Bienestar Animal ‘El Vivero’, y ha censurado la «absoluta improvisación» con los animales.
Calvo afirma que el Ayuntamiento «ha dado un ultimátum a la empresa gestora apenas un día después de asegurar que el servicio funcionaba correctamente».
De hecho, ha acusado a la alcaldesa, Marifrán Carazo, de «falta de sensibilidad» y «de actuar desde la absoluta improvisación, movidos únicamente por la presión social de las denuncias ciudadanas y la labor de fiscalización de la oposición, en lugar de por una planificación preventiva real».
El edil socialista ha explicado que, durante las comisiones de Urbanismo y Salud celebradas este pasado lunes y martes, su grupo formuló una batería de preguntas muy concretas sobre el estado de las instalaciones, las autorizaciones administrativas y los planes de salud animal.
Según ha relatado Calvo, la respuesta del equipo de gobierno fue «que todo estaba en orden y regularizado». Sin embargo, «tan solo veinticuatro horas después de esas afirmaciones, el Ayuntamiento anunciaba medidas urgentes y un ultimátum a la empresa», lo que a juicio del socialista demuestra que el gobierno local desconocía la realidad de lo que estaba ocurriendo en el centro.
Eso o –según ha añadido– «trataba de ocultarla, evidenciando una preocupante falta de control y seguimiento del contrato», ha agregado.
Calvo ha detallado que «las dudas sobre la gestión son profundas» y afectan a la salud de los animales y a la seguridad pública y en este contexto ha señalado «problemas graves como el mal estado de los cheniles», «que al estar intercomunicados y tener un drenaje deficiente favorecen los contagios entre animales, especialmente con las lluvias recientes».
Por otro lado, el edil ha señalado «el preocupante descenso en los índices perimetrales de los animales, lo que sugeriría problemas de alimentación», deficiencias que a su juicio «no son puntuales, sino estructurales, y confirman que el bienestar animal no ha estado garantizado».
En relación a las medidas anunciadas por el Ayuntamiento, el concejal ha expresado su «inquietud por la incertidumbre que generan las decisiones precipitadas».
Calvo ha advertido de que la reubicación de los animales, aunque pueda ser necesaria, se está realizando «sin la transparencia adecuada, ya que se desconoce el destino exacto, las condiciones de los nuevos espacios y si existe una hoja de ruta clara más allá de esta reacción de urgencia».
Desde el PSOE alertan de que «actuar sin comunicar con claridad no genera confianza y exigen saber si estas medidas forman parte de un plan más amplio o son solo una respuesta estética para acallar las críticas».
Calvo ha querido agradecer expresamente la labor de las asociaciones y el voluntariado, quienes «llevan un año denunciando la situación y han sido claves para que finalmente se tomen cartas en el asunto».
Para concluir, ha anunciado que el Grupo Socialista llevará una iniciativa al próximo pleno para exigir «transparencia absoluta sobre el proceso, respuestas a las preguntas técnicas formuladas en comisión y garantías de que los voluntarios podrán seguir accediendo a los animales reubicados para no paralizar el circuito de adopciones, asegurando así que el bienestar de los animales sea la prioridad absoluta», informa EP.

