El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha informado que el Hospital de Baza contará con 32 nuevas plazas con el objetivo de reforzar áreas como la de cribados, salud mental, cuidados paliativos o diabetes tras la ampliación de plantilla aprobada por el Gobierno andaluz el pasado mes de octubre.
Así lo ha indicado en su comparecencia en la comisión de Sanidad, Presidencia y Emergencias del Parlamento andaluz en su respuesta a una pregunta del PSOE relativa a «pérdida de profesionales y desmantelamiento» del Hospital de Baza, en la que Sanz ha negado que esto se esté produciendo y ha contrapuesto mejoras «que se suman a otras como la incorporación de las nuevas unidades asistenciales que se han producido» en este centro hospitalario «desde el año 2019».
Ha precisado además, según ha informado la Junta en nota de prensa recogida por EP, que «ahora el Hospital de Baza cuenta con unidades de endocrinología y nutrición, tratamientos intensivos comunitarios, soporte de cuidados paliativos y medicina del trabajo» y «dispone también de comité de tumores y unidad de investigación, así como de enfermería de atención a ostomías, diabetes, gestión de casos, heridas crónicas complejas o procesos oncológicos complejos».
Todos ellos servicios, según ha recalcado Antonio Sanz, «que no existían antes de nuestra llegada al Gobierno y que han permitido, en muchos casos, que los vecinos de Baza ya no tengan que desplazarse hasta la capital» granadina. Respecto a la plantilla, el titular andaluz de Sanidad ha detallado que, en 2018, «tenía 721 efectivos mientras que hoy son 775, es decir, 54 más». En el caso de los facultativos, «ha supuesto pasar de 112 a 123 efectivos y en el de enfermeras, de 179 a 188».
Además, ha explicado el consejero, el hospital mantiene «una colaboración estructurada con el Hospital Universitario Virgen de las Nieves que se articula en las áreas de oncología, radiodiagnóstico, endocrinología y salud mental, garantizando así el acceso de los vecinos del área de gestión sanitaria nordeste de Granada a recursos de alta especialización cuando la complejidad clínica lo requiere».
Es un modelo colaborativo, según ha dicho, que «permite la integración funcional entre centros del sistema sanitario público andaluz, asegurando continuidad asistencial, apoyo entre equipos profesionales y resolución de procesos complejos en condiciones de calidad y seguridad».
En su interpelación a Sanz, la parlamentaria andaluza del PSOE María Ángeles Prieto ha señalado, en contraposición, que la situación del centro hospitalario bastetano es «crítica» por el «abandono deliberado» de la sanidad pública en el norte de la provincia por parte del Gobierno de Juanma Moreno, censurando que «ni la Junta ni el alcalde bastetano», en referencia al ‘popular’ Pedro Justo Ramos, «ni el PP local» hayan «levantado la voz ante este atropello».
«Desde que gobierna el PP la Junta el Área Nordeste de Granada ha perdido 30 médicos y el hospital se ha vaciado de profesionales mientras las listas de espera se disparan hasta niveles insoportables, con 7.500 personas esperando una consulta y más de la mitad fuera de los plazos legales. En especialidades como cardiología, la espera alcanza los 204 días», ha denunciado en sede parlamentaria Prieto, según ha precisado el PSOE en una nota de prensa.
EL PSOE AFEA QUE «SE DESMANTELE» EL CENTRO
La dirigente socialista ha lamentado que el PP y sus representantes públicos en el norte de la provincia «callen, miren hacia otro lado y permiten que se desmantele un hospital por el que esta comarca luchó durante décadas». «Lo más grave es que Moreno Bonilla tiene más dinero que nunca y unos presupuestos históricos con los que podría haber reforzado, ampliado y modernizado» el centro.
«No lo ha hecho porque no ha querido», ha subrayado Prieto para afearle que, en lugar de invertir, haya optado por «los recortes y el desmantelamiento para favorecer a la privada». Tras lamentar la «demagogia» del consejero de Sanidad para «tratar de tapar» la «nefasta» gestión del PP, también ha asegurado que, en una comarca envejecida, las listas de espera «están costando salud y vida a muchas personas mayores, obligadas además a desplazarse a Granada como hace 30 años».
«No solo han abandonado a los mayores, también faltan matronas, por lo que las embarazadas no reciben el control que marcan los protocolos; faltan pediatras y numerosos municipios están directamente sin atención pediátrica», ha expuesto.

