El Coviran Granada se agarra a la Liga Endesa tras imponerse al Hiopos Lleida (92-89) en un partido que dominó durante muchos minutos, pero que se complicó en un final de máxima tensión en el Palacio de Deportes. Una estelar actuación de Luka Bozic, ayudado de Jovan Klajic, terminaron de atar la tercera victoria de la temporada, y la segunda seguida en el pabellón nazarí.
Primera mitad
Salieron de inicio Lluis Costa, Jassel Pérez, Luka Bozic, Jovan Klajic y Babatunde Olumuyiwa en el conjunto rojinegro, mientras que por parte del Hiopos Lleida lo hicieron James Batemon, Daniel García, Oriol Paulí, Melvin Ejim y Cameron Krutwig.
El partido comenzó con un 0-2 para el conjunto catalán, aunque sería la única vez que el Coviran Granada estuvo por detrás en todo el encuentro. A partir de ahí, los de Arturo Ruiz tomaron el control gracias a un inicio sólido en ambos lados de la pista. Un triple de Bozic marcó el camino de un equipo que empezó a encontrar buenas situaciones ofensivas, mientras que atrás lograba incomodar al Lleida con una defensa intensa, clave de la victoria.
La entrada de Rousselle resultó clave para el desarrollo del primer cuarto. Con el base francés en pista, el Coviran controló mejor el ritmo, movió el balón con criterio y redujo pérdidas, lo que permitió abrir una primera brecha en el marcador. Así llegó un parcial de 16-8 a falta de tres minutos para el final del cuarto. Pese a ello, los rojinegros no terminaban de cerrar el rebote defensivo, concediendo segundas oportunidades que mantenían con vida al rival.
Antes del último minuto, el pívot del Lleida Diagne tuvo que abandonar la pista tras una torsión en su tobillo derecho. El primer cuarto se cerró con 23-17 para los locales, con buenos porcentajes y un mayor control del juego.
El segundo cuarto arrancó con un guion diferente. El Lleida ajustó su ataque, cargando la pintura para atraer ayudas y generar tiros liberados desde el perímetro, lo que le permitió recortar distancias. Un parcial visitante obligó incluso a Arturo Ruiz a parar el partido para reorganizar a su equipo.
El Coviran reaccionó a tiempo. Desde ese momento, volvió a crecer desde la defensa, aumentando su intensidad y encontrando mayor fluidez en ataque. Bozic asumió galones y comenzó a marcar diferencias, bien acompañado por un equipo que aportaba en ambos lados de la pista. Con el paso de los minutos, los locales recuperaron el control del ritmo y ampliaron la ventaja.
Así, el conjunto rojinegro se marchó al descanso con un 45-35 a favor, sustentado en una actuación muy seria en defensa —dejando al rival en solo 35 puntos—, el dominio del rebote y unos buenos porcentajes de tiro. Luka Bozic, con once puntos, lideraba la anotación, seguido de Ejim con diez y Rousselle con ocho.
Segunda mitad
El paso por vestuarios reactivó al Lleida, que salió con mayor fluidez ofensiva y logró recortar diferencias en los primeros minutos del tercer cuarto. Las pérdidas del Coviran en este tramo facilitaron que los visitantes se acercaran, obligando a Arturo Ruiz a detener el partido para frenar la reacción.
Sin embargo, cuando el partido amenazaba con complicarse, apareció de nuevo Luka Bozic. El croata firmó un auténtico recital ofensivo para sostener a su equipo y cortar cualquier intento de remontada. Un 2+1 suyo levantó al Palacio y devolvió la tranquilidad a los locales, que poco después ampliaron la renta.
Un triple de Lluis Costa, que no estaba ofreciendo su mejor versión hasta ese momento, volvió a estirar la ventaja hasta el +12, lo que llevó a Gerard Encuentra a pedir tiempo muerto. El tercer cuarto se cerró con 65-55 y la sensación de que el Coviran tenía el partido bien encarrilado. A diferencia de otras ocasiones, seguía mostrándose sólido en el último cuarto y sin sufrir un bajón físico o mental. A falta de 5:24, el marcador era 79-65.
Sin embargo, y como no podía ser de otra manera, los últimos minutos iban a darle suspense al partido y sufrimiento a la grada. El Lleida se acercó en el marcador, colocándose a nueve puntos liderado por un James Batemon que estaba en todas partes, sumando ya 22. Una incomprensible quinta falta pitada a Rousselle dejó al francés fuera para los últimos 25 segundos, y con las dos canastas que anotó Paulí se pusieron a tres puntos, 87-84. Comenzaron a hacer falta los jugadores del Lleida, pero no falló Costa para poner la ventaja en +5.
El Lleida llegó a tener opciones reales de forzar la prórroga. Sin embargo, el Coviran supo gestionar mejor esos últimos instantes. Los visitantes optaron por parar el reloj con faltas, pero Lluis Costa respondió con acierto desde la línea de tiros libres para asegurar una victoria sufrida que mantiene con un minúsculo hilo de esperanza a los rojinegros en la lucha por la permanencia.

