El Covirán Granada ha perdido este sábado en el Palacio de Deportes ante un Real Madrid que, si bien no ha brillado como suele hacer en la ACB, ha logrado una merecida victoria. El equipo entrenado por Ramón Díaz ha demostrado ante su público que puede ganar a cualquier equipo de la ACB, tal y como hizo hace un par de jornadas ante el líder Valencia Basket, pero la falta de acierto en momentos puntuales del partido y la calidad jugador por jugador del rival lastró sus oportunidades de victoria.
El partido comenzó con un festival anotador de ambos equipos que aún siendo ya habitual en la ACB sigue sorprendiendo a este cronista. El arreón inicial del Madrid fue parado en seco por un Lluís Costa que festejó su primera convocatoria con la selección española de baloncesto con varias canastas y un par de triples prácticamente consecutivos que apretaron el marcador. Además, dos triples de Jovan Kljajic sirvieron para dejar el primer cuarto con un 29-31.
En el segundo cuarto continuó el ritmo frenético de los primeros 10 minutos aunque el acierto de ambos descendió. El Covirán no dejó de pelear hasta lograr ponerse por delante con una canasta de Bozic (43-42), aunque un par de despistes de los locales dejaron el marcador con 8 arriba para los blancos (48-56) en el descanso.
El tercer cuarto continuó con un ida y vuelta que no benefició al Covirán Granada en los primeros minutos. Por unos instantes parecía que el partido podía romperse a favor de los visitantes. Pero pasó justo lo contrario gracias a tres ingredientes que puso sobre la mesa el Covirán: defensa, transiciones rápidas y jugadas al poste. Poco a poco, el marcador fue ajustándose hasta lograr la remontada (77-75, minuto 29) con una canasta de un acertado Bozic que firmó una asistencia a Olumuyiwa que hizo las delicias de los aficionados.
El último cuarto comenzó con un Covirán un punto por delante (79-78) y, esta vez, el marcador fue subiendo con cierta dificultad para ambos equipos. Un triple de Burjanadze apretó más aún el marcador (87-88, minuto 34) y dejó el terreno abonado para unos últimos minutos frenéticos en los que apareció fugazmente el acierto exterior de un Matt Thomas algo diluido durante el choque.
Pero la superioridad jugador por jugador del Real Madrid y algunos destellos de calidad de jugadores como Hezonja fue suficiente para cerrar el partido a favor de los visitantes.
Para finalizar, dos cuestiones. La primera, el más que merecido homenaje a María Perez, la muy posiblemente atleta granadina más importante de la historia de cualquier deporte en nuestra provincia, que saludó desde el parqué a los 7.727 aficionados que casi llenaban el Palacio de Deportes mientras éstos apoyaban su candidatura al próximo Premio Princesa de Asturias.
Y, la segunda, destacar que bueno es Lluís Costa. Más allá de sus canastas y pases, su sola presencia parece que activa al resto de compañeros en cancha. Cierto que le faltó acierto al final del partido, pero este jugador puede darnos muchas alegrías esta temporada.
En resumen, el Real Madrid se llevó una trabajada victoria ante un Covirán Granada que ya debe pensar en el próximo partido, que tendrá lugar el sábado 6 de diciembre en el Palacio de Deportes contra el Casademont Zaragoza.
(IMAGEN: ACB Photo / Fermín Rodríguez)

