El Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada ha ampliado su programa de cirugía robótica con la incorporación de las especialidades de Ginecología y Otorrinolaringología, según informa Europa Press en una nota recogida por GRXactualidad. Con esta ampliación, el centro cuenta ya con las cuatro especialidades que más se benefician de esta tecnología integrada en su actividad asistencial.
Un año de actividad del robot quirúrgico
Este avance coincide con el balance del primer año de funcionamiento del robot quirúrgico, instalado en diciembre de 2024. Desde entonces, el hospital ha realizado más de 230 intervenciones, lo que confirma la consolidación de un programa en pleno crecimiento, según ha informado el propio centro en una nota de prensa.
Durante este periodo, el Servicio de Urología ha llevado a cabo 125 intervenciones, mientras que Cirugía General y del Aparato Digestivo ha realizado 93 procedimientos. Por su parte, Ginecología ha efectuado ya 16 cirugías, con pacientes programadas hasta mediados de diciembre, y Otorrinolaringología ha realizado este mes sus dos primeras intervenciones robóticas, ambas de extirpación de amígdalas.
Un despliegue pionero en Andalucía
Esta evolución sitúa al Clínico San Cecilio entre los centros andaluces con un desarrollo más completo y dinámico de la cirugía robótica. El gerente del hospital, Manuel Reyes, ha subrayado que “la expansión del programa demuestra el compromiso del centro con una cirugía más segura, más precisa y menos invasiva”.
“En solo un año hemos consolidado un modelo que mejora claramente la experiencia del paciente y sitúa a nuestro hospital entre los centros del sistema sanitario público que más apuestan por la innovación en su práctica diaria”, ha añadido.
La cirugía robótica permite realizar intervenciones complejas con una precisión milimétrica, visión tridimensional y un rango de movilidad superior al de la cirugía convencional. Estas ventajas se traducen en menor pérdida de sangre, menos dolor postoperatorio y una recuperación más rápida, además de ofrecer mayores garantías en procedimientos oncológicos o en pacientes con anatomías complejas.
Aplicación por especialidades
Gracias a esta tecnología, cada vez más pacientes pueden beneficiarse de una cirugía mínimamente invasiva en patologías que antes requerían cirugía abierta. En Urología, especialidad pionera en el uso del robot en el Clínico de Granada, la actividad se ha centrado principalmente en el tratamiento del cáncer de próstata mediante prostatectomía radical, así como en nefrectomías parciales por tumores renales y cirugías de la unión pieloureteral.
Por otro lado, en Cirugía General y del Aparato Digestivo, incorporada en febrero de este año, la cirugía robótica se ha aplicado sobre todo a resecciones de colon y recto por cáncer colorrectal, cirugías de prolapso rectal y colecistectomías.
En Ginecología, esta tecnología permite abordar intervenciones de alta complejidad, principalmente en pacientes oncológicas. Las primeras cirugías se han desarrollado con resultados óptimos y sin incidencias, logrando una extracción segura y completa de las lesiones. Hasta la fecha, se han realizado extirpaciones de útero y cirugías de ovarios y trompas de forma mínimamente invasiva. En algunos casos, el equipo ha podido identificar con mayor precisión los ganglios potencialmente afectados gracias a un sistema de iluminación especial durante la intervención.
La jefa del servicio, Esther Hidalgo, ha destacado que “la cirugía robótica nos permite ofrecer intervenciones más seguras y menos agresivas a mujeres con patología oncológica o a pacientes en las que la laparoscopia convencional sería especialmente compleja. Supone un salto cualitativo que repercute directamente en su calidad de vida y recuperación”.
Otorrinolaringología se suma al programa
En cuanto a Otorrinolaringología, su reciente incorporación al programa, tras completar el proceso de acreditación, permite ampliar la cartera de procedimientos robóticos a cirugías de cabeza y cuello de alta precisión. Su jefe de servicio, José Luis Vargas, ha señalado que esta tecnología “abre una oportunidad muy relevante para abordar tumores y lesiones de cabeza y cuello con máxima precisión y mínima agresión, mejorando los resultados y reduciendo secuelas en una zona anatómica especialmente delicada”.

