El Teatro Alhambra de Granada acogerá el próximo 4 de marzo el espectáculo «Deadpan Karaoke», una propuesta escénica que combina comedia, música y la participación del público para reflexionar, desde el humor y la ironía, sobre el amor en la sociedad contemporánea.
Las entradas están disponibles en la página web oficial del Teatro Alhambra de 8 euros (general).
El amor en tiempos de desafección
Deadpan Karaoke es un espectáculo unipersonal y participativo que propone una reflexión irónica sobre el amor en la sociedad contemporánea a través de la comedia, la música y el cine.
La obra combina lo absurdo, la sorpresa y el humor para plantear una pregunta de fondo tan actual como incómoda: ¿es posible el amor en una sociedad tardocapitalista marcada por la tecnología y la desafección emocional?
El propio título del montaje ya nos anticipa el tono de la propuesta. El contraste entre deadpan, una expresión imperturbable, carente de emoción, y karaoke, una orquesta vacía. Funcionando como una declaración de intenciones de un espectáculo que juega constantemente con la contradicción y la ironía.
Una pieza que nace de la necesidad de explorar los límites de la comedia desde una perspectiva de género, con una clara influencia de las novelas gráficas de la autora sueca Liv Strömquist, especialmente No siento nada. Al igual que en la obra de la ensayista y dibujante, «Deadpan Karaoke» utiliza un lenguaje humorístico y accesible para acercar al espectador cuestiones complejas de la filosofía y sociología contemporáneas.
Sobre el escenario, Marián Bañobre encarna a una peculiar maestra de ceremonias robotizada, incapaz de experimentar emociones. Un personaje que parece hablarnos desde un futuro no tan lejano y que intenta comprender qué significa sentir. Para ello necesita interactuar con otros seres emocionales, y el público se convierte en su principal fuente de aprendizaje.
El recorrido comienza por lo más elemental: los clichés del amor romántico. Canciones universalmente asociadas al romanticismo, referencias actuales como la kiss cam o escenas de películas emblemáticas como The Bridges of Madison County sirven como herramientas para poner en situación a los espectadores y, al mismo tiempo, revisar esos lugares comunes desde una mirada crítica, irónica y profundamente humorística.
Ibuprofeno Teatro
La compañía responsable del espectáculo es Ibuprofeno Teatro, fundada en 2010 por Marián Bañobre y Santiago Cortegoso con el objetivo de contar con una estructura de creación propia que les permitiera desarrollar proyectos teatrales de manera independiente.
Desde sus inicios, la formación ha apostado por un modelo de producción basado tanto en textos previamente escritos como Raclette o Casa O´Rei, como en procesos de creación en lo que dramaturgia y puesta en escena se desarrollan de forma conjunta, como en La hija de Woody Allen o La miel no caduca.
A lo largo de su trayectoria, Ibuprofeno Teatro ha destacado por el cuidado de la dimensión plástica de sus montajes y por una constante voluntad de experimentación. Sus propuestas abordan cuestiones que afectan al ser humano contemporáneo a través de personajes inmersos en un contexto social globalizado, complejo y difícil de controlar, una tensión que desemboca en situaciones absurdas marcadas por un humor ácido y sarcástico, sello distintivo de la compañía.

