Mira que te diga…
Granada tiene semanas en las que parece que todo pasa a la vez.
Esta ha sido una de esas.
Una de esas en las que te das cuenta de que vivimos en una ciudad que puede aspirar a todo.
Granada: la cultura que despierta.
Salman Rushdie y la Alhambra: la cultura como punto de encuentro
Empecemos por lo alto.
Salman Rushdie, uno de los escritores más reconocidos y controver/dos del mundo, ha regresado a la Alhambra para inaugurar el festival cultur_ALH, un evento que nace con la intención de convertir a Granada en un epicentro del pensamiento, la palabra y la creación artística.
Rushdie no vino a posar.
Vino a hablar, a dejar huella, a recordarnos que la cultura —la de verdad, la que incomoda y te hace pensar— sigue siendo un acto de resistencia.
Verlo en la Alhambra, con ese aire entre símbolo y mito, fue una declaración de intenciones: Granada quiere volver a ser un referente cultural europeo.
No una postal, no un decorado de turismo, sino un espacio donde la palabra, el arte y la crítica convivan con la tradición y la belleza.
Y es que si algo tenemos claro los granadinos es que la cultura, cuando se hace bien, no es solo para las élites ni para los titulares de los periódicos.
Es una herramienta de transformación.
Lo fue en el pasado —cuando aquí se mezclaban civilizaciones, lenguas y religiones— y puede volver a serlo.
Granada Fusión 2031: la ambición de ser Capital Europea de la Cultura
En esa misma línea, esta semana también se ha presentado el Festival Fusión 2031, una iniciativa que forma parte del camino hacia la candidatura de Granada como Capital Europea de la Cultura en 2031.
Un proyecto ambicioso, ilusionante… y necesario.
Porque Granada tiene todo lo que hace falta para conseguirlo: historia, talento, patrimonio, universidades, gastronomía y un tejido crea/vo que no para de crecer.
Pero —y este “pero” es importante— para lograrlo hay que creer de verdad en ello. No vale con poner un logotipo bonito o hacer un par de eventos culturales.
Ser Capital Europea de la Cultura implica construir una visión compartida, donde la cultura no sea un adorno sino el motor de desarrollo económico, social y turístico de la ciudad.
Si Granada consigue unir a su gente —artistas, empresas, instituciones, medios, vecinos— en torno a ese propósito, no habrá quien nos pare.
Pero si nos perdemos en la política, en los egos o en los favoritismos, volveremos a quedarnos a medio camino.
La cultura, como la vida, no se improvisa.
Se planifica, se cuida y se trabaja con humildad.
El jueves, GRXactualidad se presentó en sociedad
Y hablando de cultura, comunicación y futuro… este jueves vivimos algo muy especial: la puesta de largo de GRXactualidad. Una noche de esas que se recuerdan. Una presentación elegante, cuidada y con una idea muy clara: ser un medio al servicio de Granada, no de los intereses particulares de nadie.
Invitamos a representantes de todos los ámbitos —empresarios, comunicadores, profesionales, y sí, también políticos—, porque creemos que la ciudad solo avanza si se sientan en la misma mesa quienes piensan distinto.
Lo que quedó claro esa noche es que Granada tiene una sociedad civil viva, comprometida y con ganas de sumar.
Empresarios, periodistas, creadores, emprendedores… todos juntos celebrando que hacía falta un medio diferente: un espacio para pensar, analizar y hablar sin miedo de lo que realmente nos preocupa como ciudad.
Aquí estamos.
Con la puerta abierta, la mirada al frente y la convicción de que los proyectos que nacen desde el compromiso acaban ganando, tarde o temprano.
Pacheta y el Granada CF: cuando la fe empieza a dar frutos
De los escenarios a los estadios. Porque en el fútbol, como en la vida, también hay que saber reconstruirse. Y parece que el Granada CF empieza a hacerlo.
Después de semanas complicadas, con más dudas que certezas, el equipo dirigido por José Rojo “Pacheta” empieza a encontrar el rumbo.
Dos jornadas ganando.
Cinco golazos en veinte minutos.
Su llegada no fue fácil.
Había cansancio, desilusión y una afición que no entendía en qué punto se había perdido la esencia. Pero poco a poco, el trabajo se nota.
Pacheta no promete milagros, promete esfuerzo.
Y eso, en una ciudad tan pasional como Granada, se agradece.
El fútbol aquí no es solo deporte.
Es identidad.
Es ese espacio donde los granadinos se reconocen más allá de las diferencias.
Y si el Granada CF logra mantener esta línea de compromiso y juego, no solo recuperará puntos, sino también orgullo.
Porque pocas cosas unen tanto a esta tierra como ver el estadio rugir al unísono.
Una Granada que busca su equilibrio
Granada sigue buscando su equilibrio.
Una ciudad que puede ser ejemplo de cómo combinar tradición y modernidad, patrimonio y futuro.
Pero también una ciudad que necesita aprender a coordinarse, a escucharse y a mirar más allá de su propio ombligo.
Esta pasada semana ha dejado claro que tenemos talento, historia y energía de sobra para estar en primera línea.
Pero también que los grandes proyectos —los de verdad— se consiguen cuando se alinean las voluntades, no cuando se reparten los méritos.
Granada es una joya.
Lo ha sido siempre.
Pero las joyas, si no se cuidan, se empañan.
Y nosotros, los que vivimos aquí, tenemos la responsabilidad de mantener su brillo.
Con cultura, con deporte, con debate, con inconformismo.
Porque como decía Lorca, “Granada es la ciudad de los ojos abiertos al misterio”.
Y ahora más que nunca, toca mirar con los ojos bien abiertos.

