La Guardia Civil ha desarticulado un invernadero en la localidad de Ítrabo, donde los agentes se han incautado de 1.542 plantas de cannabis sativa. Además, hallaron un perro encerrado en situación de maltrato, sin agua y con la comida mezclada con sustancias peligrosas.
Según ha informado el Instituto Armado en una nota, la operación, denominada ‘Pradomar25’, se ha saldado con la detención de un hombre de 34 años como presunto autor de un delito de cultivo o elaboración de drogas y otro de maltrato animal.
Los agentes tuvieron conocimiento de que, en una zona de difícil acceso del municipio, podría existir un invernadero con una plantación de marihuana. Durante las pesquisas, se detectó un consumo de agua inusualmente elevado, lo que reforzó las sospechas.
Se estableció entonces un dispositivo de vigilancia que permitió localizar al propietario de la finca en el propio invernadero. Una vez presente, se procedió a la entrada y registro, donde se confirmó la existencia de la plantación con 1.542 plantas de cannabis sativa.
En el interior del invernadero se localizaron dos cámaras de videovigilancia, así como una tercera en una caseta de aperos adyacente. Durante el registro de esta caseta, los agentes encontraron un perro “en condiciones de maltrato evidente”.
El animal estaba “en un espacio de unos 20 metros cuadrados, hacinado entre herramientas y productos fitosanitarios abiertos, sin agua, con la comida igualmente abierta y mezclada con sustancias peligrosas, sin apenas espacio para moverse ni ventilación”.
El detenido ha sido puesto a disposición judicial como presunto autor de un delito contra la salud pública por cultivo y elaboración de drogas, y de un delito de maltrato animal.

