El comité de empresa de Transportes Rober ha reclamado «más protección» para los conductores de los autobuses urbanos de Granada ante los continuos «ataques» a los autobuses de las líneas 5, N5 y N6 que han causado «daños personales y materiales».
Según datos aportados por el presidente del comité de empresa, Antonio Manuel García Gómez, en diciembre se denunciaron más de 40 ataques ocurridos durante los meses de octubre y noviembre sobre los autobuses de las líneas 5, N5 y N6, principalmente en las calles Casería del Cerro y Fray Juan Sánchez Cotán, con lanzamiento de piedras, huevos y otros objetos como balines, con la consiguiente rotura de lunas.
Situación «insostenible»
Las organizaciones sindicales que componen el comité (CSIF, CCOO y UGT) afirman que la situación es «insostenible» y a pesar de reiteradas actuaciones, «los ataques siguen siendo prácticamente diarios», lo cual evidencia a su juicio que «ni empresa ni Ayuntamiento de Granada ni los cuerpos policiales pueden garantizar la seguridad del personal de conducción, viajeros ni resto de usuarios de la vía».
Por este motivo, el pasado 27 de marzo aprobaron solicitar a la Autoridad Laboral la aplicación sistemática durante las 24 horas del desvío de las líneas 5, N5 y N6 para evitar el paso por las zonas de conflicto hasta que no sea seguro o hasta que la prestación del servicio en dichas líneas se haga con autobuses dotados de cristales de seguridad.
Adicionalmente, el comité de empresa comunicó dicha circunstancia a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y solicitó al Ayuntamiento de Granada la convocatoria urgente de una reunión para revisar el «protocolo de seguridad y vandalismo durante la prestación del servicio».
Establecer nuevas medidas
Su objetivo es abordar la problemática y establecer nuevas medidas, puesto que consideran que «la exposición al riesgo que tanto personal de conducción como usuarios deben afrontar a diario hasta la activación del protocolo actual es inadmisible», motivo por el que piden el desvío de líneas por vías inicialmente sin riesgo.
«También hemos retomado concentraciones para protestar ante lo que entendemos que es una falta de seguridad en la prestación del servicio y un gran riesgo para el personal de conducción», ha informado García Gómez. La próxima concentración tendrá lugar el martes 7 de abril a las 10,00 en la Plaza del Carmen.
El presidente del comité ha recordado que, desde 2024, hay establecido un protocolo de desvíos que se está llevando a cabo y que fue mejorado con respecto al anterior, y que establece el desvío una vez producido el ataque.
«Es precisamente el hecho de que hasta que no se produce el ataque, no se lleva a cabo el desvío de líneas, el que hace que personal de conducción y usuarios sigan expuestos cada día, con una frecuencia muy alta de sufrir ataques con piedras, palos e incluso balines, motivo por el que deben ser adoptadas medidas de distinta índole encaminadas a evitar daños personales y materiales», añade.

