El Hospital Universitario Clínico San Cecilio ha renovado por cuatro años más la acreditación nacional en nivel de excelencia que otorga el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa (GETECCU) a las unidades de atención integral a pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal (EII).
Esta reacreditación se ha logrado en una edición con criterios más estrictos, lo que consolida al hospital como referente andaluz y nacional en el abordaje de esta patología crónica, según informa la Junta.
Actividad asistencial e investigadora
La unidad atiende de manera continuada a unas 2.100 personas diagnosticadas de enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o colitis inclasificable. Cada año refuerza su labor asistencial, investigadora y docente.
En palabras del director gerente del Clínico San Cecilio, Manuel Reyes, «renovar esta acreditación con criterios más exigentes demuestra la solidez del trabajo del servicio y el compromiso del hospital con una atención de máxima calidad».
Criterios más exigentes
El proceso de certificación, auditado por Bureau Veritas como entidad independiente, incorpora nuevos indicadores de calidad y estándares más estrictos en equidad asistencial, registros clínicos, accesibilidad, educación terapéutica e investigación.
En este contexto, la doctora Pilar Martínez, especialista en Digestivo y miembro de la unidad, ha señalado que «superar esta nueva evaluación supone redoblar el compromiso. Cuando los estándares suben, también tiene que subir nuestra capacidad de respuesta. Eso se refleja en los circuitos de derivación, las decisiones compartidas y en la forma en que escuchamos cada caso clínico».
Uno de los pilares del servicio es la consulta de enfermería especializada, que ofrece educación terapéutica, seguimiento clínico, consultas telemáticas y talleres grupales. Entre 2024 y 2025 se han atendido 2.567 pacientes en sus distintas modalidades.
Qué es la EII
La enfermedad inflamatoria intestinal engloba principalmente la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Son patologías de origen inmunológico que pueden iniciarse en edades jóvenes y afectar de forma significativa a la vida diaria.
La variabilidad de los síntomas, las fases de brote y remisión, las hospitalizaciones o la necesidad de cirugía hacen imprescindible un seguimiento estrecho y un abordaje emocional que complemente el tratamiento médico.

