La Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y Formación Profesional en Granada ha realizado el mayor esfuerzo inversor de los últimos años en equipamiento tecnológico. En total, ha destinado más de quince millones de euros a modernizar las infraestructuras digitales de los centros educativos de la provincia.
Reducir la brecha digital y mejorar la formación docente
Según ha detallado la Junta de Andalucía en una nota, esta actuación tiene como finalidad estratégica eliminar la brecha tecnológica entre el alumnado y potenciar las competencias digitales del profesorado.
Además, la inversión se ha destinado a la adquisición y distribución de miles de pizarras digitales interactivas (PDI) de última generación, ordenadores portátiles, kits de robótica educativa avanzada y a la mejora sustancial de la conectividad en las zonas rurales.
El Gobierno andaluz ha precisado que los quince millones de euros proceden de fondos europeos y autonómicos. La gestión de esta cantidad se ha desarrollado a través de un plan de choque que prioriza tanto los grandes núcleos urbanos como las áreas de especial dispersión geográfica, como los Centros Rurales Agrupados (CRA).
Inversión por comarcas: del área metropolitana a la Alpujarra
El Área Metropolitana —que incluye la capital y municipios como Armilla o Maracena— ha recibido una inyección económica superior a los 3,5 millones de euros. Estos fondos se han destinado principalmente a la renovación masiva de PDI y a la distribución de tablets para el trabajo en el aula, dada su alta concentración de alumnado.
En la Costa Tropical, con municipios como Motril, Almuñécar y Salobreña, se han canalizado alrededor de 2,8 millones de euros. Esta cantidad se ha empleado en equipos de doble arranque y en mejoras de la fibra óptica, esenciales para su alta densidad de centros.
Asimismo, se ha realizado un esfuerzo significativo de cerca de 4,2 millones de euros en las comarcas del interior, como Baza, Huéscar y Guadix. En estas zonas, los recursos han sido vitales para la implementación de Aulas Ateca —Aulas de Tecnología Aplicada— y para el equipamiento específico de la Formación Profesional, con simuladores de realidad virtual y hardware avanzado.
Por su parte, las áreas con mayor dispersión, como la Alpujarra (Órgiva y Lanjarón) y Alhama-Montefrío, han recibido cerca de tres millones de euros. Esta inversión garantiza portátiles para todo el alumnado y kits tecnológicos portátiles, lo que permite que la renovación digital impacte positivamente en más de 500 centros educativos de la provincia.
Impacto directo en la Formación Profesional
La inversión no solo ha cubierto la dotación básica, sino que también ha puesto un énfasis especial en la modernización de los ciclos formativos.
La delegada de Desarrollo Educativo y Formación Profesional, María José Martín, ha confirmado que una parte sustancial del presupuesto se ha destinado a adquirir equipamiento de vanguardia para las familias profesionales con mayor demanda laboral, como la informática y la industrial.
Con ello, la Formación Profesional granadina se sitúa, según la delegada, “en la cresta de la ola tecnológica”.
Formación del profesorado y transformación digital
Dentro del Plan de Transformación Digital Educativa (TDE), el proyecto ha incluido un programa ambicioso de formación obligatoria y especializada para el profesorado.
El objetivo es fomentar el manejo eficiente de las nuevas herramientas digitales, algo que Martín considera “esencial para la adquisición de la Competencia Digital Docente y el desarrollo de proyectos financiados por los fondos MRR”.
Un compromiso con la igualdad de oportunidades
La delegada ha subrayado el carácter transformador de esta inversión. Según ha afirmado, los quince millones de euros en digitalización son una clara demostración del firme compromiso del Gobierno andaluz con la igualdad de oportunidades en la educación granadina.
Martín ha añadido que el equipo de la Delegación ha trabajado con meticulosidad para que cada comarca cuente con recursos de vanguardia. Además, ha destacado que la Formación Profesional debe consolidarse como un pilar de empleabilidad con tecnología de última generación.
Con ello, se pretende reducir la brecha digital y garantizar que todos los jóvenes adquieran las competencias tecnológicas esenciales para su futuro profesional en un mercado laboral en constante evolución.
La digitalización, reto educativo del siglo XXI
Por último, la delegada ha definido la digitalización como “el gran reto de la educación en el siglo XXI”. Ha asegurado que estas actuaciones están mejorando los resultados académicos y permiten que la educación que reciben los alumnos sea más avanzada y adaptada a la demanda laboral.
Según Martín, este esfuerzo conjunto ofrece “un futuro más prometedor y tecnológico a miles de familias granadinas”.

