El Ayuntamiento de Granada tiene listo el borrador del presupuesto para 2026, que se prevé que crezca un 7,09 % respecto al de 2025.
Con este aumento, las cuentas se situarán 2.771.064 euros por debajo del límite de gasto no financiero y contarán con un superávit estimado de 6,5 millones de euros.
Objetivos de estabilidad y partidas adicionales
El objetivo es «cumplir rigurosamente con los objetivos de estabilidad presupuestaria y la regla de gasto en el próximo ejercicio», a los que se podrán sumar dos partidas adicionales: 719.000 euros para acreedores por devoluciones de ingresos indebidos y alrededor de 500.000 euros para acreedores por operaciones pendientes de aplicar, según detalló la edil de Economía de Granada, Rosario Pallarés, este viernes 10 de octubre.
Tras la rueda de prensa sobre la Junta de Gobierno Local, el portavoz, Jorge Saavedra, explicó que el Ayuntamiento ha solicitado oficialmente al Ministerio de Hacienda la apertura de la plataforma para su presentación, con el objetivo de que el presupuesto pueda entrar en vigor el 1 de enero.
Rigor y crecimiento en las cuentas municipales
El primer teniente de alcalde destacó «el rigor, la planificación y la estabilidad» que caracterizan unas cuentas que «crecen un 7,09 % con respecto a las de 2025 y que apuestan por la cultura, las inversiones y la mejora de los servicios públicos bajando los impuestos a los granadinos».
«Granada se vuelve a situar como un referente en cuanto a gestión económica y responsabilidad institucional. Nuevamente somos de los primeros de toda España en tener nuestro trabajo hecho, algo que nos permitirá continuar en la senda de estabilidad financiera y crecimiento económico iniciada en 2024 y consolidada en 2025», afirmó Saavedra.
El portavoz también destacó el «intenso trabajo» de todas las delegaciones para contar con un presupuesto que no solo contempla el crecimiento de algunas áreas estratégicas, sino que ofrece la confianza y credibilidad necesarias para atraer inversión.
Mejora de la situación económica heredada
La edil de Economía hizo hincapié en la «compleja situación económica» que encontró el equipo de gobierno al asumir las cuentas tras las dificultades heredadas del mandato socialista y destacó la «evidente mejora» lograda en los últimos meses.
«Hemos pasado de un Ayuntamiento intervenido que no cumplía ninguno de los indicadores del plan de ajuste económico a otro saneado que ha certificado todos sus objetivos».
De hecho, el Ayuntamiento ya suma 15 meses consecutivos con un pago medio a proveedores por debajo de 30 días —situándose en septiembre en 26,96 días— y ha reducido el remanente de tesorería a menos de diez millones, frente a los 65 millones con los que se partió en este mandato.
Inversiones en cultura y servicios públicos
Pallarés explicó que las nuevas cuentas municipales impulsarán partidas para servicios públicos de calidad y contemplan una «inversión histórica» para el área de Cultura, cuyo presupuesto ha crecido un 40 %, alcanzando los 7,17 millones de euros, para afrontar los retos vinculados a la candidatura de Granada a la Capitalidad Europea de la Cultura en 2031.
Bonificaciones fiscales y medidas para las familias
En el ámbito fiscal, la concejala destacó las bonificaciones incluidas en las ordenanzas fiscales para 2026, tanto en el IBI —dirigidas a propietarios de inmuebles de protección oficial, familias numerosas y alquiler de vivienda con renta limitada— como en el ICIO, con nuevas bonificaciones para obras de rehabilitación de viviendas en el distrito Centro, que se suman a las ya activas en el Albaicín.
Asimismo, la tasa de basuras, «de obligado cumplimiento tras la imposición del Gobierno de España», se aplicará en Granada de manera «menos gravosa» para los ciudadanos, con el máximo de bonificaciones permitidas y una reducción de 1,6 millones de euros en la cantidad global a pagar por los vecinos.
Por último, Pallarés adelantó la puesta en marcha en 2026 del bono bebé, con ayudas de 200 euros para todas las familias que tengan hijos o adopten entre 2026 y 2028.
«Nuestro objetivo es aliviar la carga impositiva de las familias, favorecer la rehabilitación y el acceso a la vivienda, y apoyar la actividad económica local para el crecimiento del tejido empresarial», concluyó.

