El Tribunal Penal de Cagliari (Italia) tenía previsto iniciar este jueves 18 de septiembre el juicio contra Francesco Arcuri, procesado por la presunta comisión de «maltrato físico y psicológico habitual» a sus hijos.
Sin embargo, la vista se ha aplazado a octubre debido a una cuestión procesal planteada por su defensa sobre la representación del menor de 11 años, quien regresó a Italia con su padre el pasado 25 de julio tras permanecer en España con su madre, Juana Rivas, desde las fechas navideñas anteriores.
En la audiencia de este jueves no estuvieron presentes ni Rivas ni ninguno de sus hijos. La próxima sesión está prevista para el 23 de octubre, y el juicio podría prolongarse durante años conforme a la normativa italiana.
Confianza de la defensa de Rivas
El equipo jurídico de Rivas ha mostrado su confianza en que «se demuestren los gravísimos hechos que constan en el escrito de imputación de la Fiscalía italiana».
Además, lamentan la situación del menor, quien continúa obligado a vivir en Carloforte con su padre, mientras su hermano mayor, de 19 años y residente en España, pedía ayuda a la Fiscalía de Cagliari y señalaba que su padre no controla su impulsividad e ira, lo que pone en peligro al menor.
Investigación en España por sustracción de menores
En paralelo al proceso penal en Italia, continúa en España la tramitación de la denuncia presentada por Arcuri contra Rivas por la presunta sustracción de menores respecto del niño menor.
Juana Rivas prestará declaración el 30 de octubre como investigada por este hecho en el Juzgado de Instrucción número 4 de Granada, a pesar de que el mismo juzgado consideró inicialmente que los hechos no eran delictivos.
La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Granada, en un auto del 24 de julio, estimó parcialmente el recurso presentado por Arcuri, reabriendo así la investigación.
Antecedentes del caso
En enero, la autoridad judicial suspendió provisionalmente el regreso del menor a Italia tras las vacaciones de Navidad, tras declarar el niño haber sufrido presuntos episodios de violencia física y psíquica por parte de su padre.
La vuelta se produjo finalmente el 25 de julio después de un intento frustrado de traslado en el punto de encuentro familiar.
La Audiencia de Granada confirmó en marzo la remisión del expediente judicial del hijo menor a la corte de Cagliari para que se investigaran los presuntos malos tratos.
En abril de 2021, el Tribunal Supremo confirmó la condena de Juana Rivas por sustracción de menores en relación con los hechos de verano de 2017, reduciendo su pena de cinco a dos años y seis meses de prisión al considerar que cometió un único delito y no dos.
Posteriormente, un indulto del Gobierno rebajó la pena a un año y tres meses y conmutó la inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad por 180 días de trabajos en beneficio de la comunidad, bajo la condición de no reincidir en el mismo delito durante cuatro años desde la publicación del real decreto, el 17 de noviembre de 2021.
Caso de violencia de género y violencia vicaria
El equipo jurídico de Rivas subraya que este caso no se trata de un conflicto sobre custodia, sino de «un gravísimo caso de violencia de género» en su manifestación de violencia vicaria, dado que los presuntos maltratos continuados a los menores ocurrieron en Carloforte (Italia), donde se juzgarán los hechos.

