El Teatro Alhambra será el escenario que ponga el broche final a la gira de Casting Lear, la aclamada propuesta dirigida por Andrea Jiménez y Úrsula Martínez. Las funciones tendrán lugar los días 20 y 21 de marzo y las entradas pueden adquirirse a través de la página web oficial del Teatro Alhambra desde 18 euros (anticipada) y 20 euros (general).
Tras su estreno en el Teatro de la Abadía, donde se consolidó como uno de los montajes más comentados de la temporada, Casting Lear llega a Granada con el respaldo de la crítica y el público. La pieza supone una nueva incursión de Andrea Jiménez en la relectura contemporánea de los clásicos, un terreno en el que ha demostrado tener una voz propia y arriesgada.
La creadora fue reconocida con el Premio El Ojo Crítico de Teatro por su trayectoria con Teatro en Vilo, compañía con la que ha firmado montajes como Generation Why, Man Up, Hoy puede ser mi gran noche o Mal de coraçon, consolidándose como uno de los valores en alza de la escena actual.
Shakespeare bajo una mirada crítica y contemporánea
En esta propuesta, Jiménez desmonta El rey Lear de William Shakespeare desde una perspectiva irreverente y actual. La directora cuestiona la sacralización del autor, a quien llega a definir como “una franquicia”, y revisa las propias reglas del teatro, evocando incluso las reflexiones de Peter Brook sobre la escena y su artificio.
El resultado final es una función que se presenta desnuda, libre de escenografías complejas, pero cargada de significado. Lo personal se convierte en universal en una historia donde, por encima de todo, late el vínculo entre padre e hija, atravesado por el amor, la herida y el perdón.
Un experimento único: un actor distinto cada noche
Uno de los elementos más singulares de Casting Lear es su estructura: en cada función, un actor invitado diferente asume el papel de Lear sin haber ensayado previamente ni conocer en detalle el espectáculo. Andrea Jiménez dirige en directo al intérprete, generando un espacio de riesgo y verdad escénica que convierte cada representación en una experiencia irrepetible.
La propia creadora se sitúa en escena en una doble dimensión: se interpreta a sí misma y, al mismo tiempo, encarna a Cordelia. “Mi padre es Lear, pero nunca ha entrado en un teatro. Yo soy Cordelia. Como ella, voy a atreverme a mirarlo y a intentar perdonar. Y lo voy a hacer desde un escenario”, explica.
Casting Lear investiga los límites entre ficción y realidad, entre teatro y performance. La directora se expone junto al actor invitado, somete el texto shakesperiano a una deconstrucción radical y convierte el escenario en un lugar de encuentro generacional.
Valiente, lúdica y profundamente personal, la propuesta transforma el clásico en un acontecimiento escénico contemporáneo que invita al espectador a cuestionar no solo la figura de Lear, sino también la del propio teatro.

