He cambiado el título de este 5.º capítulo: La amenaza fantasma. Como un capítulo de Star Wars, nuestros jedis se encuentran ahora mismo frente a una amenaza fantasma.
Nos encontramos en el día 30 de noviembre. El club se encuentra herido con una victoria sobre 8 posibles, pero las sensaciones que tiene el aficionado son buenas; después de un inicio de liga en el que se siembran dudas, el equipo parece que comienza a hacer el juego que Ramón pedía.
Jovan empieza a ser un jugador más potente, Zack Hankins, después de pasar horas y horas en la pista entrenando, está haciendo el juego que se le pedía, y la llegada de Lluís Costa nos ha venido tan bien que incluso Matt Thomas se encuentra más liberado para poder hacer su juego.
Todo fluye, llegan las ventanas FIBA y nos dan varias alegrías más: Lluís Costa y Arturo Ruiz son llamados para la Selección Absoluta. Lluís Costa, ese luchador que se había ido a Tenerife después de unas grandes temporadas en Granada, volvía a su casa y demostraba quién es y por qué nunca debió pensar en abandonar el baloncesto.
Y llegó el miércoles maldito: el club publicó las lesiones de Jovan y Elías, los dos jugadores más físicos y los mejores defensores del equipo. Eloy y Ramón, que tenían la información desde el lunes, comenzaron a moverse en silencio buscando nuevos jugadores a los que añadir a nuestra lista. Dinero había, ya que las federaciones se hacían cargo de las fichas de los jugadores al ser lesiones de más de 3 semanas. Recordemos que Elías tiene rotura de manguito rotador, ya ha sido operado y seguramente se pierda la temporada, y Jovan tiene problemas en el isquio, lo que hará que se pierda hasta el parón de la Copa del Rey.
Con todo esto, el mismo jueves llegaban noticias desde las oficinas de Covirán Granada y se ataban a dos jugadores: William Howards y Amida Brimah, un alero y un pívot. Y con esto llegamos al sábado, día de partido contra Casademont Zaragoza, con dos jugadores nuevos, con otros dos jugadores que se iban a perder el partido, los dos jugadores más físicos…
Si me hubiesen preguntado hace una semana, hubiera dicho convencido que este partido lo hubiésemos ganado seguro por la inercia en la que llegábamos, porque se empezaban a ver luces sobre tanta sombra. Pero el sábado antes del partido no lo tenía tan claro.
Comenzó el primer cuarto y llegué a pensar que era posible, que había esperanzas, pero el segundo cuarto nos puso en nuestro sitio. Desconexión de casi 5 minutos y yo, particularmente, empecé a hundirme, mientras a mi lado, ella seguía animando, dándolo todo; mi hijo de 12 años me animaba, pero yo ya estaba tocado. El tercer cuarto hizo que viera el baloncesto como nunca antes lo había vivido, con la cabeza agachada, mientras seguía escuchando a esta chica animar sin parar. Llegó el final del partido, ni cuando estuvimos a 4 conseguí levantar cabeza, estaba tocado y hundido.
Ahora bien, no quiero ver más partidos así de esta forma, quiero seguir viendo los partidos como los he vivido hasta ahora, quiero ser como Sonia, como mi hijo, que seguían animando sin parar hasta el final.
¿Y por qué os digo esto? Porque ayer escuché que Ramón no valía para ACB, que Óscar tenía que dimitir como presidente, que esto es un club de amigos y que a Eloy le falta experiencia. Y vamos por partes. Ramón no fue fichado para ACB; Ramón, un hombre de toda la vida de la casa, granaíno, que siente los colores, vino para estar un año en Primera FEB, conocer bien la liga y devolver al equipo a ACB y adquirir esa experiencia en liga española. La presión a la que se le somete no es justa por nuestra parte, porque él no vino para esto y se lo ha encontrado, y está dando todo de sí, sufre como el que más e intenta mejorar día a día trabajando muy duro.
¿A quién queremos mejor que él? Ahora mismo libres: Pablo Laso, Peñarroya, Chus Mateo, Carles Durán, Porfirio Fisac, Fotis Katsikaris… ¿De verdad pensamos que podemos pagar la ficha de algunos de ellos? Y de los que son viables económicamente, ¿alguno lo haría mejor que Ramón?
Óscar dimitir y un club de amigos… Pues claro que no debe dimitir, claro que es un club de amigos, de cuatro amigos concretamente, cuatro colegas que en 2012 fundaron un club sin ninguna pretensión: Óscar, Fernando, Javier y Pablo. Óscar no debe dimitir porque es una persona que, junto a sus tres amigos, nos ha devuelto a la élite, a llevar el nombre de Granada por todos los rincones de la península, porque han puesto sus coches, porque han hecho bocadillos para mantener a su “hijo”, porque siempre han tenido los pies en el suelo y nunca han hipotecado a su “hijo” con fichajes imposibles para nuestra economía. Es por todo esto por lo que no me parece justo escuchar estas cosas sobre ellos.
Y Eloy, qué decir de él… Pues claro que no tiene experiencia, ¿pero alguien no conoce a Eloy? Es una persona que, al igual que todos, son hombres del club, que se están dejando la piel en su nuevo trabajo y que, no olvidemos, al igual que Ramón vino para aprender en Primera FEB.
Y por último, y sin que sirva de excusa, no quería olvidarme de nuestros árbitros ACB, esos árbitros que no nos respetan, que siempre dan la sensación de que algo les pasa contra Granada. Ayer vivimos otras jugadas que me hacen pensar que, si hubiéramos sido otro equipo, hubiese pitado de forma distinta. Yo creo que ya está bien, que merecemos respeto por parte de este estamento, que somos un club humilde, un club de amigos, pero respetable; solo pedimos que nos piten como a todos y no con esa sensación de que algo ocurre.
Como veis, hoy no os he hablado del partido apenas, todos los que estuvimos en el Palacio ya sabemos qué pasó. Solo pido que reflexionemos, que seamos como Sonia, como mi hijo, que no seáis como fui yo ayer, que animemos al equipo aunque ellos no lo están dando todo, que creamos en ellos y que disfrutemos de este sueño.
Y si el año que viene, como dicen algunos, estamos en Primera FEB, pues sigamos disfrutando de este deporte lo que nos queda de temporada y la que viene en Primera FEB, Segunda FEB o donde sea.
Así que solo me queda deciros: ¡Vamos equipo! ¡Siempre Covirán!

