El Parque de la Libertad de Víznar ha acogido este martes 9 de septiembre un homenaje y acto solemne en el que se entregaron a sus familiares los restos de dos víctimas exhumadas en el Barranco de Víznar.
Al acto asistieron el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez; el subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla; el alcalde de Víznar, David Espigares; y la vicerrectora de Posgrado y Formación Permanente de la Universidad de Granada, Ana María García, junto a familiares y vecinos.
La Subdelegación del Gobierno recordó que, según el plan del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática, desde 2021 se realizan exhumaciones y análisis en las fosas de Víznar bajo la dirección del profesor Francisco Carrión (UGR).
Más de 100 cuerpos enterrados
Se han recuperado más de un centenar de cuerpos mediante excavaciones arqueoforenses, análisis antropológicos e identificación genética, además de técnicas de reconstrucción craneofacial con escáneres 3D, todo ello orientado a la dignificación de las víctimas.
Fernando Martínez destacó que «una de las grandes aspiraciones de los familiares de las víctimas es poder identificar a sus antepasados y darles digna sepultura. En Víznar, se han exhumado más de 166 cadáveres.
Víctimas que nunca perdieron la dignidad
Y en el acto hemos podido entregar a sus nietos los restos humanos de sus abuelos para que puedan reposar definitivamente con sus familiares». Añadió que «el Gobierno de España contribuye a saldar una gran deuda que tiene la democracia española con las víctimas de la guerra y del franquismo», recalcando que «Francisco y Fermín nunca perdieron la dignidad» y que «con este acto recobran la dignidad institucional que les arrebató el fascismo. Para estas víctimas y sus familias trabajamos desde el Gobierno».
Por su parte, José Antonio Montilla afirmó que «este es un acto de dignidad y justicia para las víctimas» y que «el Gobierno de España va a continuar apoyando para que prosigan las tareas del excelente grupo de investigación de la Universidad de Granada».
Subrayó además que «una sociedad no puede mirar al futuro mientras mantiene a las víctimas de la Guerra Civil enterradas en el Barranco de Víznar».
Ocho profesores perseguidos y asesinados
En estas fosas se estima que fueron inhumados ocho profesores de la UGR, incluido su rector Salvador Vila, arabista de 32 años, detenido en Salamanca, trasladado a Granada y fusilado el 22 de octubre de 1936, reconocido posteriormente con la Declaración de reconocimiento y reparación personal.
Se entregaron los restos identificados genéticamente de Francisco Ruíz Guiraum, nacido en Cádiar, maestro y telegrafista en varios pueblos de Granada, el último Íllora.
Pese a ideas conservadoras en su juventud, se mantuvo fiel al régimen republicano y fue detenido en Íllora por falangistas. Tras tres días de cautiverio, con 58 años fue asesinado por arma de fuego y enterrado en una fosa común junto a otras cinco víctimas el 26 de julio de 1936. Ese día su esposa, Virginia Sánchez, quedó viuda y al cargo de cinco hijos.
También fueron entregados los restos de Fermín Roldán García, nacido en Granada el 1 de febrero de 1896. De ideología socialista, formó parte de la ejecutiva de la UGT en 1931, participó en la constitución de la sociedad de Casas Baratas, fue presidente de la Sociedad de Profesiones y Oficios Varios de Granada en 1932, vocal de la Asociación de Funcionarios Municipales en 1934 y candidato del Frente Popular en 1936.
Pertenecía a la logia Alhambra bajo el nombre de Trabajo. Tras la sublevación, fue detenido y el 26 de agosto de 1936 el jefe de la sección municipal de impuestos informó que «desde el día 24 del actual, no se ha presentado por este negociado y, según rumores, está detenido por la autoridad militar».
Fue ejecutado el 25 de agosto en una saca de 17 personas. Tenía 40 años. Su esposa, Mercedes Díaz, quedó viuda y con cuatro hijos.

