Aguasvira, la empresa mixta que gestiona el ciclo integral del agua en 22 municipios del área metropolitana norte de Granada, ha puesto en marcha su campaña preventiva de limpieza de imbornales y rejillas, preparándose para las primeras lluvias del otoño.
Estas labores son esenciales para «asegurar un correcto drenaje del agua de lluvia y prevenir inundaciones, tanto en episodios de precipitaciones normales como intensas», según ha informado Aguasvira este martes en una nota de prensa.
Durante el proceso también se detectan y registran diversas incidencias como «roturas, ausencia de rejillas, atascos en los sifones de salida o fijaciones deficientes que causan ruidos al paso de vehículos».
Participada por Hidralia y el Consorcio Vega Sierra-Elvira, Aguasvira gestiona aproximadamente 23.577 imbornales y 977 kilómetros de red de saneamiento con diámetros de entre 300 y 1.500 milímetros, fabricados en diferentes materiales como hormigón y PVC.
En la última campaña de limpieza se trabajó en 6.015 imbornales, identificando y reparando 91 incidencias relacionadas con su estado de conservación, que incluyeron la renovación de rejillas, la reparación de sifones y el desatasco de tubos de conexión.
Optimización y georreferenciación
Para optimizar la gestión de estos elementos, es fundamental mantener actualizada la base de datos georreferenciada. Este trabajo lo realizan los operarios en calle utilizando tablets, lo que permite un posicionamiento preciso, una gestión eficiente de las incidencias y una planificación operativa eficaz.
Como parte del mantenimiento preventivo de las redes de alcantarillado, se realiza una vigilancia de zonas críticas mediante inspecciones con cámaras (robot CCTV, cámara pértiga y cámaras manuales), lo que permite detectar problemas como atascos por toallitas, raíces, precipitados de jabón o roturas en colectores y pozos.
Actuación inmediata y prevención de incidencias
La detección temprana facilita una actuación inmediata mediante equipos de mantenimiento y camiones con sistemas de impulsión y succión.
El objetivo principal de Aguasvira es prevenir afecciones a viviendas o encharcamientos en calzadas, asegurando el adecuado funcionamiento de imbornales y rejillas a través de un mantenimiento preventivo constante.
En este contexto, Aguasvira ha agradecido la cooperación de los ayuntamientos y la comprensión de los vecinos ante posibles molestias derivadas de estos trabajos, destacando las campañas de limpieza nocturna para minimizar interrupciones de tráfico y molestias a los residentes en las zonas donde es necesario.
Asimismo, ha solicitado la colaboración ciudadana para avisar de incidencias y mantener limpias las rejillas e imbornales, evitando la obstrucción del sistema de drenaje con basura o residuos.

